Actualizado 28/09/2020 17:03

La UE mantiene "intensas" gestiones diplomáticas para frenar la crisis en Nagorno-Karabaj

Josep Borrell
Josep Borrell - Mario Salerno/European Council/d / DPA

Pide a Turquía que contribuya a la pacificación del conflicto tras mostrar su apoyo a Bakú

La OSCE también está haciendo esfuerzos diplomáticos para estabilizar la situación

BRUSELAS, 28 (EUROPA PRESS)

La Unión Europea ha señalado este lunes que mantiene "intensas gestiones diplomáticas" para lograr el cese de las acciones militares en la convulsa región de Nagorno-Karabaj, donde este domingo se han reanudado los enfrentamientos entre tropas de Azerbaiyán y Armenia.

Este domingo, el Alto Representante de la UE para Política Exterior, Josep Borrell, mantuvo contactos con los ministros de Exteriores de ambos países a los que subrayó la importancia de pactar un alto el fuego inmediato. El jefe de la diplomacia les transmitió a ambos que no hay solución militar al conflicto y que "la única salida adelante" es volver a la mesa de negociación de la OSCE, sin establecer condiciones previas.

En rueda de prensa su portavoz, Peter Stano, ha defendido el "intenso" trabajo diplomático de la UE en la zona con el foco puesto en rebajar las tensiones militares, después de que se hayan reportado varias decenas de muertos en las filas de Armenia y Azerbaiyán. "Ha habido contactos a distintos niveles. Estamos muy activos para establecer canales con todos los actores que puedan ayudar a frenar las hostilidades", ha indicado.

"Estamos realizando los contactos diplomáticos necesarios, además apoyamos el esfuerzo de la OSCE y la comunicación con todos los actores que tienen influencia en el escenario", ha asegurado, reiterando que las labores diplomáticas de la UE no se limitan a la actividad de Borrell, ya que juegan un papel importante las delegaciones del bloque en el terreno.

Sobre el apoyo mostrado por Turquía a Azerbaiyán, Stano ha pedido que Ankara contribuya al cese de los ataques y a una solución pacífica del conflicto. De esta forma, ha subrayado que aparte de las llamadas a Bakú y Erevan, todos los actores regionales tienen una responsabilidad para rebajar los choques militares. Si bien, no ha confirmado contactos directos con las autoridades turcas sobre Nagorno-Karabaj.

"La escalada que vemos ahora es preocupante y existe un riesgo real para la región. Nadie va a sacar provecho de una guerra, esto es lo que intentamos evitar, por lo que pedimos a los actores implicados que cesen las hostilidades y al resto de actores con influencia que contribuyen a frenar las confrontaciones", ha afirmado el portavoz de Borrell.

LA OSCE TAMBIÉN INTENTA MEDIAR

La Organización para la Cooperación y la Seguridad en Europa (OSCE) tambián realizando una intensa labor diplomática para intentar estabilizar la situación, según ha contado a DPA un portavoz diplomático de Albania, cuyo país ejerce la presidencia de turno del organismo.

En los esfuerzos está participando el enviado especial de la OSCE para el contencioso, Andrzej Kasprzyk, así como diplomáticos del llamado Grupo de Minsk que integran Francia, Rusia y Estados Unidos. "Están muy implicados", ha asegurado el portavoz.

Los expertos de la OSCE encargados de monitorizar la línea de contacto entre las partes enfrentadas llevan meses sin poder visitar la zona debido al aumento de la tensión, según ha informado la secretaría de la OSCE en Viena.

Tanto la Presidencia de turno albanesa como el Grupo de Minsk llamaron el domingo a las partes a la vuelta al alto el fuego y a retomar las negociaciones con vistas a lograr una solución al conflicto.

CONFLICTO DE NAGORNO-KARABAJ

A mediados de julio, ya hubo enfrentamientos en la zona que separa la región azerí de Tovuz de la provincia armenia de Tavush, cerca de Georgia, a varios cientos de kilómetros de Nagorno-Karabaj, que es desde 1988 un punto de disputa entre Armenia y Azerbaiyán.

Azerbaiyán insiste en recuperar su integridad territorial, mientras que Armenia defiende los intereses de la autoproclamada república. El conflicto vivió una escalada de violencia en abril de 2016 y, si bien se logró pactar un nuevo alto el fuego, se siguen registrando enfrentamientos esporádicos en la zona fronteriza.

Para impulsar una solución negociada del conflicto, se instituyó en 1994 el llamado Grupo de Minsk, copresidido por Estados Unidos, Rusia y Francia. El grupo incluye además a Alemania, Bielorrusia, Finlandia, Italia, Suecia y Turquía, así como a Armenia y Azerbaiyán, y la 'troika' de la OSCE, los países que representan la Presidencia de turno, la anterior y la siguiente.

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