Vaticano.- El Papa reitera su "preocupación" por las leyes sobre parejas de hecho y defiende la familia tradicional

Europa Press Internacional
Actualizado: viernes, 22 diciembre 2006 18:44

ROMA 22 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Papa Benedicto XVI aprovechó hoy su tradicional encuentro con los cardenales, arzobispos y obispos y miembros de la Curia Romana para hacer una nueva defensa de la familia tradicional y expresar su "preocupación" por las leyes aprobadas en algunos países "sobre las parejas de hecho", en particular las uniones entre homosexuales. Asimismo, defendió el celibato como "testimonio de fe".

El Pontífice, que recordó que el matrimonio y la familia, fueron los temas de su viaje a Valencia este verano, recordó los testimonios que escuchó de familias que han atravesado momentos de crisis, pero que lograron superarla con gran esfuerzo, hasta volver a encontrar la felicidad.

"Ante estas familias con sus hijos, ante estas familias en las que las generaciones se estrechan la mano y el futuro está presente, el problema de Europa, que aparentemente casi no quiere tener hijos, me ha penetrado en el alma", explicó. "¿Por qué las cosas están así? Esta es la gran pregunta", dijo, subrayando que "las respuestas son muy complejas".

Por ello, consideró que "es necesario dar las gracias a tantos cónyuges que también hoy, en nuestra Europa, dicen sí al hijo y aceptan los esfuerzos que esto conlleva". En opinión del Santo Padre, "el hombre de hoy se siente inseguro ante el futuro" y esto unido "a la voluntad de poseer toda la vida para sí es quizá la razón más profunda por la que el riesgo de tener hijos supone para muchos algo casi insostenible".

Asimismo, aprovechó la ocasión para "manifestar mi preocupación por las leyes sobre las parejas de hecho". "Cuando se crean nuevas formas jurídicas que relativizan el matrimonio, la renuncia al vínculo definitivo obtiene, por decir así, también un sello jurídico", aseveró.

Además, afirmó, si se relativiza la diferencia de sexos, "se confirman de un modo tácito aquellas teorías funestas que quitan toda relevancia a la masculinidad y a la feminidad de la persona humana, como si se tratase de un hecho puramente biológico".

El Pontífice consideró que "en esto hay un desprecio de la corporeidad, de la que deriva que el hombre, queriendo emanciparse de su cuerpo --de la esfera 'biológica'--, acaba por destruirse". Por ello, argumentó que frente a quienes dicen que la Iglesia "no debería intervenir en estos asuntos" esta responde "¿es que quizá el hombre no nos interesa?". En este sentido, afirmó que la Iglesia y los creyentes deben "elevar la voz para defender al ser humano, aquella criatura que, precisamente en la unidad inseparable de cuerpo y alma es imagen de Dios".

CELIBATO

En su mensaje, recordó que "el fundamento verdadero de la vida del sacerdote, (...) la tierra de su vida es Dios mismo". "Este carácter teocéntrico de la existencia sacerdotal --según el Papa-- es muy necesaria en nuestro mundo completamente funcional, donde todo se basa en servicios calculados y verificables". Por ello, dijo, "el sacerdote debe conocer a Dios desde dentro para llevarlo a la humanidad: es el servicio prioritario que ésta necesita".

En este sentido, y en referencia al celibato, Benedicto XVI afirmó que "puede ser comprendido y vivido solamente con este fundamento", porque "las razones solamente pragmáticas, la referencia a una disponibilidad mayor no son suficientes" y se podría pensar que de ser así el celibato comporta "una forma de egoísmo que ahorra los sacrificios y fatigas que conlleva la aceptación y el soportarse mutuamente en el matrimonio".

El celibato, precisó, "no puede significar el permanecer privados de amor, sino el dejarse arrebatar por la pasión de Dios". El celibato, añadió, "debe ser un testimonio de fe".

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