Vaticano.- La presentación de la primera Encíclica de Benedicto XVI se convierte en gran evento mediático

Actualizado 25/01/2006 16:26:22 CET

La Encíclica es un texto contra el uso equivocado del nombre de Dios y la ambigua noción del amor, según Monseñor Levada

ROMA, 25 Ene. (de la corresponsal de EUROPA PRESS C. Giles) -

La presentación de la primera Encíclica del Papa Benedicto XVI 'Deus caritas est' ('Dios es amor') se convirtió hoy en uno de los primeros grandes eventos mediáticos de su Pontificado, debido al "gran expectación mostrada por la opinión pública", como comentó el portavoz vaticano, Joaquín Navarro Valls, y a la gran cantidad de medios de comunicación procedentes de todo el mundo que llenaron la sala de prensa de la Santa Sede.

Desde los funerales del Papa Juan Pablo II no se veía una sala de prensa vaticana repleta de periodistas de prensa escrita, radios y televisiones, a la espera de recibir un análisis más profundizado de las 47 páginas de las que consta la Encíclica, más corta que las del anterior Papa pero mucho más teológica.

En la rueda de prensa participaron los presidentes de la congregaciones que más relación tienen con los temas tratados en la Encíclica: el presidente del Pontificio Consejo de la Justicia y de la Paz, el cardenal Renato Raffaele Martino; el presidente del Pontificio Consejo "Cor Unum", que se encarga de las actividades de solidaridad de la Iglesia, Monseñor Paul Josef Cordes; y el Prefecto de la Congregación para la Doctrina y la Fe, Monseñor William Joseph Levada.

Además, Navarro Valls aclaró que no ha habido retrasos en la publicación de la Encíclica, ni problemas con las traducciones, explicando que, como estaba previsto, el documento se ha publicado en enero. El Papa comenzó a escribir este verano en la Residencia de Castelgandolfo y que la termino el 25 de diciembre, como queda patente en la firma del documento. Se han necesitados unos 20 días, incluyendo las fiestas, para las traducciones.

Monseñor Levada explicó que Benedicto XVI ha pedido la asesoría de expertos y teólogos a la hora de redactar el documento. "No era necesario, pero me parece algo normal para un gran teólogo, una vez terminado el texto pedir la opinión de algún experto para que le ofreciera un consejo o una crítica", aclaró.

"TEXTO FUERTE Y PROGRAMATICO"

Explicando la Encíclica, Levada comentó que se trata de un "texto fuerte" y que "quiere oponerse al uso equivocado del nombre de Dios y la ambigüedad de la noción del amor". Según Levada, la Encíclica ofrece "una visión del amor al prójimo y del deber eclesial de practicar la caridad como cumplimiento del mandamiento del amor". Además, "invita a la Iglesia a renovar su empeño en el servicio de la caridad, como parte esencial de su existencia y de su misión".

El cardenal Martino también quiso puntualizar que para él, el texto es programático "en su sentido más alto y empeñado", pues invita a todos "a ir al centro de la fe cristiana" y deja claro cuál es la agenda del Pontificado de Benedicto XVI.

Además, añadió, "propone una iluminante reflexión sobre el amor cristiano, considerado en sus aspectos filosóficos, teológicos, espirituales, pastorales y ético-culturales".

ESTADO E IGLESIA

Levada también comentó que la segunda parte de la Encíclica señala que "el servicio de la caridad pertenece a la esencia de la Iglesia" y destacó que el Papa explica que "Estado e Iglesia son esferas diferentes pero con una relación reciproca". "El Estado tiene como deber fundamental la realización de la justicia, pero necesita la fe que purifica la razón practica", dice.

Este fue uno de los temas más tocados en la presentación de la Encíclica, la palabras del Papa que recuerdan que "la sociedad justa no puede ser obra de la Iglesia sino que tiene que ser realizada por la política", según citó el cardenal Martino.

Martino se centró en la parte que explica la necesidad de que el Estado se encargue de construir una sociedad justa y comentó que en el texto "se dan estimulantes detalles sobre la competencia de la Iglesia y de su doctrina social, y sobre las competencias del Estado en la realización de un justo orden social".

Según Martino, en el documento se explica que "no se necesita un Estado que domine todo, sino un Estado que generosamente reconozca y apoye, en la línea del principio de subsidiariedad, las iniciativas que surgen de las varias fuerzas sociales". "La Iglesia es una de estas fuerzas vivas", agregó.

AGENCIAS DE CARIDAD RELIGIOSAS

Por su parte, el arzobispo Paul Josef Cordes recalcó que "el texto de hoy es la primera Encíclica sobre la caridad". "La caridad de la Iglesia está hecha de intervenciones concretas", dijo el arzobispo, y "comprende iniciativas políticas, como la condonación de la deuda para los países más pobres". "Queremos promover la conciencia de la justicia en la sociedad", prosiguió, pero "el Papa Benedicto XVI ha querido iluminar en cambio el compromiso caritativo con un fundamento teológico. Está convencido de que la fe tiene consecuencias sobre la persona que actúa y por lo tanto, sobre la modalidad e intensidad de su ayuda".

Monseñor Cordes afirmó además que las grandes agencias eclesiales dedicadas a la caridad necesitan una fuerte base teológica para diferenciarse de organizaciones como la Cruz Roja o las Organizaciones No gubernamentales (ONG).

"En nuestra sociedad está muy difundida, por suerte, la mentalidad filantrópica, (...) pero en los fieles puede insinuarse la idea de que la caridad no forma parte esencial de la misión eclesial", añadió Cordes para explicar que la caridad para la Iglesia es una "relación íntima entre acción eclesial en favor del ser humano y anuncio del Evangelio".