La violencia armada impide la recuperación tras el paso del ciclón en el norte de Mozambique

Publicado 04/12/2019 14:51:30CET
Una mujer afectada por el paso del ciclón 'Kenneth' y la violencia en Cabo Delgado (Mozambique)
Una mujer afectada por el paso del ciclón 'Kenneth' y la violencia en Cabo Delgado (Mozambique) - CICR MOZAMBIQUE

El CICR denuncia los problemas de acceso a la población necesitada y que se desconoce la verdadera magnitud de la crisis

MADRID, 4 Dic. (EUROPA PRESS) -

La violencia armada de la que es escenario la región de Cabo Delgado, en el norte de Mozambique, desde hace dos años está lastrando la recuperación de las zonas afectadas por el paso del ciclón 'Kenneth' el pasado mes de abril y complicando el acceso de las organizaciones humanitarias que tratan de ofrecer asistencia a la población, según denuncia el Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR).

Desde 2017, supuestos milicianos islamistas --a los que popularmente se conoce como Al Shabaab pero que no están vinculados con el grupo terrorista somalí del mismo nombre-- han venido realizando ataques y destruido casas e infraestructuras, obligando a decenas de personas a abandonar sus hogares mientras que cientos más han resultado muertas o heridas.

El organismo internacional ha expresado su preocupación por las consecuencias de la violencia armada en los mozambiqueños desplazados y en las comunidades que los acogen, en caso de que continúe esa tendencia.

"La población de Cabo Delgado sufre a causa de dos desastres: un ciclón que destruyó hogares y cosechas y la violencia armada", ha subrayado la directora del CICR para África, Patricia Danzi. "Los residentes han sufrido dos años de ataques a sus aldeas, por lo cual muchos de ellos se vieron obligados a abandonar sus casas y sus pertenencias", ha añadido.

El acceso seguro a las comunidades afectadas es un desafío para las organizaciones humanitarias, como el CICR, lo que dificulta la tarea de identificar la magnitud real de las necesidades. Panzi ha explicado que "la comunidad humanitaria tiene problemas para acceder a todas las zonas de la provincia".

"La violencia armada nos impide, tanto a nosotros como a terceros, ir a cualquier lugar en cualquier momento", ha lamentado, incidiendo en que "lo mismo les sucede a los residentes: si no se sienten seguros para trasladarse a lugares donde puedan acceder a los servicios básicos, no irán". "Aún se desconoce el verdadero número de personas afectadas", ha subrayado.

Según el CICR, cada vez son más las personas que buscan refugio en la relativa seguridad de las grandes ciudades, como Macomia, lo que implica una gran presión sobre recursos que, de por sí, son escasos.

La mayoría de las personas desplazadas por la violencia armada viven con familias locales, que comparten generosamente sus hogares y los recursos de que disponen, ha explicado la organización, mientras que otras duermen en los espacios abiertos que pueden encontrar, como aulas vacías.

"Yo era comerciante y trabajaba en un banco", cuenta Maquela Salimane, que huyó de su aldea con su esposa y sus cuatro hijos, y ahora vive con otra familia en la ciudad de Macomia. "Pero, en cuanto entraron los hombres armados, quemaron mi banco y todas mis pertenencias. La ropa que llevo puesta es la única que tengo", subraya.

Las acciones de los grupos armados también están afectando a la capacidad de los residentes para alimentar a sus familias. Así, los agricultores abandonan sus campos fuera de las grandes ciudades, como Macomia, por miedo a sufrir ataques, a lo que se suma que el paso del ciclón provocó la pérdida de la cosecha anterior, lo que deja a muchas familias con poco que comer y con opciones limitadas para ganarse la vida.

"VIVIMOS CON MIEDO", ASEGURA LA POBLACIÓN

"Los ataques son frecuentes. Vivimos con miedo. No podemos dormir. Ayer mismo oímos disparos, y algunos de nosotros nos escapamos para dormir en el monte", comenta Albertina Clemente, que perdió su vivienda por el paso del ciclón 'Kenneth'.

El CICR inició sus actividades en Cabo Delgado en 2018 y desde entonces ha colaborado con la Federación Internacional y con la Cruz Roja de Mozambique para suministrar semillas, aperos y otros artículos de socorro a las familias tras el paso del ciclón 'Kenneth'.

Asimismo, ha reconstruido el hospital de maternidad de Macomia, que había quedado destruido por la tormenta, y, en la actualidad, trabaja para restablecer el sistema local de abastecimiento de agua. Sin embargo, estas son solo una muestra de las necesidades reales que tiene la población, ha incidido el organismo.

"Los habitantes de Cabo Delegado sufren el doble impacto de la violencia armada y del ciclón que arrasó la provincia a principios de año y destruyó muchos de los bienes de las personas", ha insistido Danzi. "Todo esto se suma a la tarea que ya tienen: deben reconstruir sus vidas dos veces", ha remachado.

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