La violencia en el lago Chad pone en peligro la educación de 3,5 millones de niños

Niños en una escuela improvisada en un campo de desplazados en Benue
REUTERS / AFOLABI SOTUNDE
Publicado 03/09/2018 14:41:37CET

MADRID, 3 Sep. (EUROPA PRESS) -

La educación de casi 3,5 millones de niños está en juego en la cuenca del lago Chad, que baña al país que le da nombre, a Camerún, Níger y Nigeria y que se ha convertido en la zona de operaciones del grupo islamista Boko Haram, dejando casi 1.000 escuelas cerradas o inoperativas en esta región, según ha alertado el Fondo de la ONU para la Infancia (UNICEF).

"En contextos de inseguridad, la educación puede ser un salvavidas", ha defendido el director de Programas de Emergencia de UNICEF, Manuel Fontaine. "La educación es la base del aprendizaje de niños y jóvenes durante toda su vida" ya que "les brinda las habilidades necesarias para construir un futuro mejor para ellos y sus familias, y para contribuir a comunidades pacíficas y prósperas".

Sin embargo, ha lamentado, "con demasiada frecuencia falta financiación para la educación en situaciones de emergencia". En el caso de la cuenca del lago Chad, UNICEF ha solicitado para este año casi 36 millones de euros pero hasta la fecha solo ha recibido el 8 por ciento de esta cantidad.

A pesar de los desafíos, incluidos la inseguridad, el desplazamiento y la pobreza, UNICEF y sus aliados apoyaron el año pasado a los gobiernos de los cuatro países para garantizar que más de un millón de niños afectados por la crisis pudiesen regresar a la escuela.

Además, han dado formación sobre evacuaciones seguras y confinamientos a aproximadamente 150.000 estudiantes de primaria, para que estén preparados ante eventuales ataques o incidentes de seguridad durante la jornada escolar. Igualmente, se ha capacitado a casi 2.000 docentes para que sepan cómo reducir el riesgo de desastres a través de una educación resiliente, y más de 14.000 docentes han sido entrenados para integrar el apoyo psicosocial en sus lecciones.

También se ha involucrado a las comunidades para que participen en la protección de las escuelas, y en Nigeria este aprendizaje se está integrando en la formación de los futuros profesores, ha añadido la agencia de la ONU.

Asimismo, UNICEF trabaja con sus aliados y los gobiernos de la región para garantizar que haya oportunidades educativas alternativas. Por ejemplo, mediante la radio se está ayudando a niños en Camerún y Níger a seguir aprendiendo a leer y a escribir, aritmética y habilidades para la vida.

HAY QUE INVERTIR EN EDUCACIÓN

"A medida que las comunidades se recuperan del conflicto, la inversión en servicios como la educación es esencial para la estabilidad a largo plazo y el bienestar de la región y sus niños", ha defendido la directora regional de UNICEF para África Occidental y Central, Marie-Pierre Poirier.

"También instamos a todos los estados a respaldar la Declaración de Escuelas Seguras y poner en marcha mecanismos para que los niños estén protegidos en las escuelas, incluso durante el conflicto", ha añadido la responsable.

Tras más de nueve años de conflicto, en la cuenca del lago Chad hay más de 10 millones de personas, entre ellas 6 millones de niños, necesitadas de asistencia humanitaria pese a que la seguridad ha mejorado. Además, hay 2,4 millones de desplazados.

La denuncia de UNICEF se produce con motivo de la conferencia sobre la región que se celebra entre este lunes y martes en Berlín y que reúne a gobiernos, organizaciones multilaterales e internacionales que busca esencialmente apoyar la continuidad de la respuesta humanitaria.