DUBAI 17 Nov. (Reuters/EP) -
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Mohammad Javad Zarif, ha propuesto un formalismo para que Irán mantenga parte de su programa nuclear sin que sea necesario que, como exigía hasta ahora Teherán, la comunidad internacional reconozca el "derecho inalienable" de Irán a la energía atómica.
"No sólo consideramos que el derecho de Irán al enriquecimiento es innegociable, sino que no vemos necesidad de que sea reconocido como 'un derecho', ya que este derecho es inalienable y todos los países deben respetar eso", ha declarado Zarif, según recoge la agencia de noticias ISNA.
En cuanto a las recientes conversaciones, Zarif se ha mostrado optimista sobre la posibilidad de cerrar un consenso, pero ha advertido de que los avances logrados en las últimas semanas podrían perderse si no hay un "resultado satisfactorio". "Queremos alcanzar un acuerdo y un entendimiento", ha indicado.
"Hemos alcanzado una fase muy delicada de la negociación y en este momento no queremos entrar en detalles (...). Es necesario que (...) levanten las sanciones y la presión económica que han impuesto al pueblo de Irán. Estamos moviéndonos en esa dirección", ha explicado.
Irán y el Grupo 5+1 --Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Rusia, China y Alemania-- están ultimando un acuerdo para poner fin al contencioso nuclear iraní, ya que Washington y sus aliados denuncian que el programa del régimen pretende construir una bomba atómica, mientras que Irán defiende que tiene únicamente fines pacíficos y legítimos como la generación de electricidad, los tratamientos médicos o la investigación científica.
En los contactos de los días 7 y 8 de noviembre en Ginebra ambas partes estuvieron a punto de lograr un acuerdo, pero finalmente se ha aplazado hasta la próxima cita, el 20 de noviembre en la misma ciudad suiza, donde podría lograrse un acuerdo provisional que dé margen para negociar un pacto más amplio que incluya garantías de que Irán no construirá armas atómicas.
Fuentes diplomáticas occidentales han señalado que uno de los problemas para conseguir un acuerdo era la demanda iraní de que se reconozca su "derecho" a enriquecer uranio. Washington, por su parte, considera que no es un derecho inalienable porque existe el Tratado de No Proliferación Nuclear, del que Teherán es firmante.
Por el momento ha trascendido poco del acuerdo, aunque se da por hecho que incluirá inspecciones en las instalaciones nucleares iraníes y el cierre de un reactor capaz de procesar plutonio. A cambio, se relajarían las sanciones impuestas a Irán por la comunidad internacional.