Actualizado 03/04/2007 17:04 CET

Zimbabue.- Mbeki descarta un cambio de régimen en Zimbabue y espera que las elecciones terminen con el mandato de Mugabe

LONDRES, 3 Abr. (EUROPA PRESS) -

El presidente de Sudáfrica, Thabo Mbeki, descartó que se vaya a producir un cambio de régimen en Zimbabue y fijó sus esperanzas en que las elecciones que se celebrarán el próximo año allanen el camino para el final del mandato del actual presidente, Robert Mugabe, tras 27 años en el cargo.

En una entrevista al diario 'Financial Times' publicada hoy, Mbeki señaló no obstante que próximamente iniciará conversaciones informales con el partido en el poder en Zimbabue, Zanu-PF, así como con líderes de la oposición con el objetivo de crear las condiciones necesarias para los comicios presidenciales y legislativos de marzo de 2008.

La semana pasada, Mugabe desoyó las críticas internacionales y fue presentado oficialmente, con 83 años, como candidato del partido Zanu-PF para las elecciones, sólo 24 horas después de que los líderes del sur de África propusieran a Mbeki para que medie en la crisis política de Zimbabue.

En este sentido, el mandatario sudafricano afirmó que cree que Mugabe podría abandonar pacíficamente el poder. "Sí, el presidente Mugabe y los líderes de Zanu-PF creen que están dirigiendo un país democrático", apuntó.

Las críticas también hacen referencia a las dudas de que el presidente vaya a permitir al opositor Movimiento para el Cambio Democrático llevar a cabo libremente su campaña electoral. Además, con el índice de inflación situado en el 1.700 por ciento también existe el temor de que muchas zonas del país no puedan sostener unas elecciones.

Mbeki reconoció que los comicios en Zimbabue desde 1980 no han sido impecables. "Puedes preguntar si estas elecciones son sinceramente libres e imparciales, pero lo que tenemos que conseguir es que los zimbabuenses se pronuncien y así tendremos unas elecciones que serán libres e imparciales".

El líder de la oposición en Zimbabue, Morgan Tsvangirai, se ha mostrado más prudente con respecto a las perspectivas de los comicios y una posible transición pacífica, según manifestó ayer en Johannesburgo, adonde viajó para asistir asistencia médica después de que hace unas semanas fuera fuertemente agredido por las fuerzas de seguridad zimbabuenses tras un oficio religioso al que asistió con otros dirigentes opositores.

Así pues, hizo hincapié en que Mugabe favoreció las reuniones entre Zanu-PF y la oposición en 2004, pero que ahora está prohibiendo reuniones, reprimir la crítica en los medios de comunicación e impedir la participación de la oposición en las próximas elecciones.

El presidente de Sudáfrica estableció un paralelismo entre la situación actual en Zimbabue y el proceso de paz en Irlanda del Norte, aunque recalcó que el Gobierno británico ha sacado provecho de sus responsabilidades constitucionales en la provincia.