Archivo - Una persona sin hogar - A.G.-EUROPA PRESS - Archivo
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA 12 Jun. (EUROPA PRESS) -
Cáritas Diocesana de Canarias ha advertido de la intensificación de la pobreza en la provincia de Las Palmas donde ha atendido a 28.487 personas en el año 2022. Estos datos, matizan, constatan que tras la crisis económica derivada de la pandemia, la misma ha dejado una "huella más profunda" en la pobreza y la exclusión social que "se ha agravado entre las personas que no han logrado superar" su situación a pesar de la recuperación económica.
En este sentido, la secretaria general de Cáritas Diocesana de Canarias, Caya Suárez, ha expuesto durante la rueda de prensa de presentación de la memoria anual de 2022 de la organización, que la pobreza en las islas "se ha intensificado y cronificado en el último período debido a las sucesivas crisis, agravada esta situación por el aumento generalizado de los precios y el coste de la vida".
Además, añade, que estas personas atendidas por Cáritas Diocesana han sufrido un "mayor deterioro no sólo en sus economías, sino también en su salud mental, lo que ha derivado en aislamiento, soledad e incremento de adicciones".
De todos modos, matiza que también ha propiciado la aparición de nuevos perfiles de pobreza y otras situaciones como las de las personas trabajadoras pobres, así como una mayor vulnerabilidad de las personas mayores.
LA ATENCIÓN A PERSONAS CRECE UN 15% RESPECTO A 2019
Cáritas Diocesana de Canarias atendió a 28.487 personas en el año 2022, lo que ha supuesto un incremento del 15 por ciento en relación al año 2019 --previo a la pandemia--. Recuerda que en el año de pandemia, el 2020, la organización asistió a 45.331 personas, mientras que en 2021 atendió a 53.186.
En este sentido, el obispo de la Diócesis de Canarias y presidente de Cáritas, José Mazuelos, resaltó que se ha atendido a un 12 por ciento de la población de la provincia de Las Palmas en riesgo de pobreza y exclusión social durante los dos años de crisis.
Asimismo Mazuelos expuso que la situación "ha revertido de forma extensiva", ya que Cáritas atendió un 7 por ciento de esa población el pasado año pero advirtió que "la pobreza se ha intensificado y se ha tornado más severa para las personas más pobres y vulnerables".
Por su parte, el director de Cáritas Diocesana de Canarias, Gonzalo Marrero, expuso que en los años 2020 y 2021 se ha producido "un aumento extraordinario de personas que ha puesto al límite" los recursos humanos y financieros de la organización.
En concreto, indicó que en las actuales circunstancias económicas Cáritas "se ve obligada a limitar" su acción, ya que cuantificó en 1,2 millones de euros la cantidad que necesita la institución, y a la que las administraciones públicas "deben, en este momento, más de 3 millones de euros".
De todos modos, Marrero también señaló que la recuperación económica en Canarias, especialmente la del empleo, y las políticas puestas en marcha por las administraciones públicas del archipiélago para paliar los efectos de las crisis, "han influido de forma decisiva en la mejora" de esta situación.
"El impacto de estas medidas ha determinado que un 35 por ciento de las personas que obtuvieron una respuesta en 2021 hayan dejado de necesitar la ayuda de Cáritas en el año 2022", aseguró aunque puntualizó que en relación al año 2019, la organización atendió un 15 por ciento más de personas en 2022, constatando que las situaciones para las personas que no han salido de las sucesivas crisis "son mucho más intensas y duras".
En este sentido, afirmó que la pobreza "es más severa" y la exclusión social "se ha intensificado" para esas familias donde aparecen "perfiles agravados", tales como el de las personas trabajadoras pobres o las personas mayores vulnerables.
DATOS
La situación de intensificación y agravamiento de la pobreza ha llevado a Cáritas Diocesana de Canarias a aumentar un 6,5 por ciento el número de respuestas registradas respecto a 2021, aún siendo menor el número de personas atendidas.
Señalan que para las personas que han quedado ancladas en la pobreza y la exclusión social tras las crisis, los factores clásicos de integración "están perdiendo eficacia", apuntando que "ni el acceso al empleo, ni a una renta a través de una prestación social, garantizan la integración social plena".
En cuanto al perfil de las personas atendidas por Cáritas Diocesana de Canarias apuntan que siguen siendo en un 60 por ciento mujeres, un 48 por ciento tienen entre 40 y 59 años, el 58 por ciento de nacionalidad española, un 49 por ciento son familias con menores a cargo, un 74 por ciento están en desempleo y el 42 por ciento no tiene ingresos.
Cáritas atendió a 3.155 personas afectadas por la vulneración del derecho a una vivienda digna, aspecto que desde la organización se identifica como principal derecho vulnerado. Además expone que el 32 por ciento de los hogares atendidos no es titular de su vivienda, se encuentra acogido en otra vivienda, en un espacio cedido, ocupando, realquilando o en un servicio de alojamiento "sin garantías".
Si bien, subrayan que la realidad "más grave derivada de la imposibilidad" de acceso al derecho a la vivienda es la situación de las personas que tienen que vivir en la calle y que a lo largo de los años "suele desencadenar un deterioro agudo tanto físico como mental y social en las personas".
En este marco, Cáritas Diocesana de Canarias atendió a 2.378 personas en situación de sin hogar, un 45 por ciento menos respecto al año anterior aunque un 65 por ciento más respecto a 2019.
Finalmente apuntan que se confirma la tendencia a presentar patologías de salud mental junto con el consumo de sustancias que derivan en adicción (patología dual) y un progresivo aumento de mujeres con adicción al alcohol que acuden a Cáritas. El apoyo psicológico se ha doblado con respecto al año anterior alcanzando al 8 por ciento de los hogares atendidos en Cáritas Diocesana de Canarias.