La circulación en la carretera entre Mogán y Ayacata, en Gran Canaria, se abre tras resultar afectada por Olivier

Obras en  la GC-605
Obras en la GC-605 - CONSEJERÍA INSULAR DE CARRETERAS
Europa Press Islas Canarias
Publicado: miércoles, 11 junio 2025 17:03

LAS PALMAS DE GRAN CANARIA 11 Jun. (EUROPA PRESS) -

La Consejería de Obras Públicas e Infraestructuras, Arquitectura y Vivienda ha informado este miércoles que, a partir de la tarde, se abrirá a la circulación el tramo de la carretera entre Mogán y Ayacata (GC-605) que se vio afectado en el mes de abril por las lluvias de la borrasca Olivier, que provocaron un "gran desplome" de piedras y tierra sobre la carretera.

Desde la Consejería insular de Carreteras se ha decidido abrir la vía al tráfico rodado todas las tardes, a partir de las 18.00 horas, y hasta las 07.30 horas, así como los fines de semana, coincidiendo con el fin de la jornada laboral de los operarios que ejecutan la obra de emergencia contratada por el Cabildo para rehabilitar la carretera, según ha informado la institución insular en nota de prensa.

El pasado mes de abril desde Obras Públicas se licitó, por emergencia, las obras para despejar, arreglar y volver a dejar operativo el tramo de carretera GC-605, entre Ayacata y la Presa de Las Niñas. Esta actuación urgente ha permitido liberar un tramo de 25 metros de la vía, a la altura del punto kilométrico 5, de toneladas de tierra y piedras que cayeron de las laderas que circundan la vía.

De una de esas laderas, la más afectada por la lluvia y, de casi 20 metros de altura, llegaron a caer piedras de más 25 toneladas cada una, que taponaron la carretera totalmente.

Señalan que con las obras que se han ejecutado se han retirado todas las piedras y tierras del derrumbe, asegurando la estabilidad de la ladera que ocasionó el desplome con operarios con arneses desde la parte superior de la ladera.

Tras cubrir con hormigón esta ladera, se está procediendo en estos días a colocar una red de malla de triple torsión para impedir que vuelvan a rodar las piedras pequeñas y medianas hasta la carretera. Esta red de seguridad se completará con la instalación de anclajes a base de barras de acero (bulones) que reforzarán la ladera para evitar que caigan las piedras de gran tonelaje, como sucedió en abril.

Ahora, con la obra enfilando sus últimos trabajos, se ha estimado la idoneidad de abrir la vía de manera parcial y temporal en los momentos en los que los operarios no estén actuando para no interferir en su labor. De todos modos, el uso de maquinaria pesada impide la apertura completa de la calzada.

Si bien, según vayan avanzando los trabajos, se podrá abrir uno de los dos carriles para permitir el paso puntual de vehículos, incluso en las horas de trabajo de los operarios, si las condiciones de la obra lo permiten.

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