El director científico de la Loro Parque Fundación, Martin Böye - CEDIDO POR LORO PARQUE
SANTA CRUZ DE TENERIFE, 9 May. (EUROPA PRESS) -
El director científico de la Loro Parque Fundación, Martin Böye, ha criticado que los grupos activistas hayan convertido los santuarios marinos en un "gran negocio" y entendió que, aunque en teoría resultan atractivos, "surgen importantes dudas al analizarlos en detalle".
"Si la esperanza de vida y la reproducción de las poblaciones salvajes dependen en gran medida de la calidad del entorno, incluida la contaminación, los factores de estrés y la disponibilidad de recursos, entonces es engañoso presentar los recintos marinos como una mejora automática del bienestar", apuntó en una entrevista recogida por Europa Press.
Además, agregó que siempre que se han implementado soluciones de traslado con éxito han tenido lugar en instituciones zoológicas modernas y acreditadas, incidiendo en que "trasladar delfines a entornos desconocidos y más complejos, a menudo bajo una gestión menos experimentada, no garantiza una mejora del bienestar; al contrario, puede aumentar los riesgos".
En este punto, Böye ha hecho especial hincapié en que hoy en día el término 'bienestar' se utiliza a menudo para servir agendas políticas, olvidando que los principales afectados son los propios animales.
"EL BIENESTAR ANIMAL NO ES UNA CUESTIÓN PERCEPCIÓN HUMANA"
"El bienestar animal no es una cuestión de opinión ni de percepción humana; debe reflejar cómo un animal experimenta y percibe su propia situación. Es un concepto científico, no una herramienta política. El problema es que el debate público a menudo ignora estos datos y se basa en mensajes emocionales que simplifican en exceso una realidad mucho más compleja", explicó.
Para el director científico, mensajes como que los cetáceos tienen peor calidad de vida bajo cuidado humano "es un ejemplo perfecto de simplificación emocional" porque en la naturaleza, una parte fundamental de su vida es la lucha constante por encontrar alimento y evitar peligros.
También apuntó que las actividades humanas añaden cada vez más presión con ruido, tráfico marítimo, contaminación y disminución de los recursos alimentarios. "En 1991 --aseveró--, el 15% de las especies de cetáceos ya se consideraban en riesgo; hoy esa cifra supera el 26%".
Böye comentó que en las instalaciones zoológicas modernas los animales viven en entornos diseñados específicamente para satisfacer sus necesidades; disponen de alimentación de alta calidad, atención veterinaria, estimulación diaria y, de manera crucial, estructuras sociales estables, lo que contribuye a un entorno seguro con altos niveles de bienestar que pueden medirse objetivamente.
Resaltó aquí que resultados concretos pueden encontrarse en estudios científicos, como uno publicado en 2023 en Proceedings of the Royal Society B, que analizó 8.864 individuos de cuatro especies de mamíferos marinos, incluidos los delfines.
El estudio mostró una mayor esperanza de vida en comparación con sus congéneres salvajes, así como indicadores poblacionales asociados a una mejor calidad de vida.
LAS PROPUESTAS DE LOS ACTIVISTAS PUEDEN SER PERJUDICIALES
Por su parte, dijo haber sido testigo directo en Francia de cómo las propuestas de los activistas puede ser perjudiciales para los animales.
"En 2019, ciertos grupos de presión convencieron a responsables políticos para adoptar medidas que imponían métodos anticonceptivos en delfines, conocidos por tener un impacto negativo en el bienestar de las hembras. Afortunadamente, los expertos pudieron demostrar los riesgos y la medida se detuvo a tiempo", recordó.
De igual modo, expuso que en 2021, tras años de campaña, un parque marino francés fue obligado a cerrar, lo que llevó a la reubicación de sus animales y que una hembra de edad avanzada, considerada no apta para el transporte, tuviera que ser eutanasiada.
También incidió en que en 2025, la presión continuada llevó al cierre de 'Marineland Antibes' dejando a doce delfines y dos orcas sin soluciones viables a largo plazo. "Y siguen en el parque, mientras expertos de todo el mundo expresan su preocupación por su futuro y las autoridades buscan desesperadamente alternativas", lamentó.
"LOS SANTUARIOS MARINOS SE HAN CONVERTIDO EN UN GRAN NEGOCIO"
"Seamos claros: los santuarios marinos se han convertido en un gran negocio para los grupos activistas. Aunque resultan atractivos en teoría, surgen importantes dudas al analizarlos en detalle", reiteró el director científico de Loro Parque Fundación.
Böye puso como ejemplo de estos "negocios" el de dos belugas trasladadas a Islandia, que puso de manifiesto importantes dificultades de gestión y bienestar, ya que durante más de siete años los animales pasaron, según se informa, más del 95% de su tiempo en instalaciones interiores, muy lejos de las condiciones en mar abierto que se habían prometido.
"Los santuarios marinos se han convertido en una potente narrativa de captación de fondos para las organizaciones activistas. El modelo es eficaz: identificar un enemigo, prometer liberación, solicitar donaciones y mantener la campaña abierta durante años. Criticar a las instituciones zoológicas genera ingresos para muchas organizaciones", criticó.
Sin embargo, el director científico opinó que cuidar animales requiere infraestructuras, conocimiento, responsabilidad y trabajo diario, concluyendo que los acuarios acreditados son evaluados por sus resultados y las campañas activistas por su capacidad de movilizar emociones.