LAS PALMAS DE GRAN CANARIA, 23 Ago. (EUROPA PRESS) -
El Gobierno regional tuvo un superavit de casi 229 millones de euros en el 2005, lo que contrasta abiertamente con su déficit de 176 millones de euros en el ejercicio económico de 2004, según revela el informe al respecto incluido en la 'Cuenta General de la Comunidad Autónoma de Canarias del 2005' elaborado por la Intervención General autonómica.
En el capítulo, 'Liquidación del Presupuesto: Saldo Presupuestario del Ejercicio 2005', la Intervención General explica que "el resultado presupuestario se determina por diferencia entre los derechos reconocidos y las obligaciones reconocidas durante el ejercicio, a excepción de las operaciones derivadas de los pasivos financieros. Si se incluyen las operaciones de pasivos financieros se obtiene el saldo presupuestario del ejercicio".
La Intervención General afirma que "el resultado de la liquidación del presupuesto de 2005 refleja un superavit (saldo presupuestario) de 228.968.493 euros, como consecuencia de que los derechos reconocidos, una vez descontadas las 'bajas por insolvencias y otras causas', 5.701.884.407 euros, fueron superiores a las obligaciones reconocidas, 5.472.915.914 euros".
Por el contrario, "en el ejercicio anterior (2004) la liquidación del presupuesto arrojó un déficit de 176.091.017 euros. Al desglosar el resultado de la liquidación de la Administración General de la Comunidad Autónoma entre operaciones financieras y no financieras, se observa que las primeras originan una capacidad de financiación de 196,8 millones euros, que unida a una variación neta positiva de operaciones no financieras por importe de 32,2 millones de euros, conforman el superávit anteriormente mencionado de 228,9 millones de euros".
La Intervención General advierte de que "este saldo presupuestario positivo de 228,9 millones de euros no coincide con el Resultado del Ejercicio de la Cuenta de Resultados, que refleja un ahorro de 335,1 millones de euros, ya que en contabilidad presupuestaria existen partidas contabilizadas como gasto o ingreso que no tienen ese tratamiento en la contabilidad general".
Para la Intervención General autonómica, "el caso más significativo es el capítulo VI del presupuesto de gastos, que en contabilidad financiera se contabiliza, salvo alguna excepción, como inversión del ejercicio y por tanto como mayor inmovilizado. Además, el saldo presupuestario sólo tiene en cuenta derechos y obligaciones de corriente, sin tomar en consideración las posibles variaciones en los derechos y obligaciones de cerrado (bajas por insolvencias, prescripciones, etc.)".
Del mismo modo, apostilla, "hay operaciones de la contabilidad general que no tienen reflejo en la contabilidad presupuestaria, como las amortizaciones, las provisiones por insolvencias, las operaciones de gestión del patrimonio (donaciones recibidas, cesión o adscripción de bienes, etc.)".