LAS PALMAS DE GRAN CANARIA 25 Sep. (EUROPA PRESS) -
El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Canarias (TSJC), Juan Avello, ha reclamado este viernes más jueces para el archipiélago y abordar de forma "urgente" la situación del partido judicial de Santa Cruz de Tenerife en materia de infraestructuras.
"Necesitamos más jueces", ha señalado durante su discurso de apertura del año judicial, en el que ha expuesto que "detrás de cada expediente existe una persona que espera una respuesta", de ahí que indique que el "objetivo nunca puede limitarse a gestionar estadísticas", abogando porque la "verdadera medida" del servicio público de la justicia sea la capacidad de "ofrecer respuestas útiles, comprensibles y en un tiempo razonable".
Previamente Avello ha resaltado, en declaraciones a los periodistas, que si bien Canarias es el territorio español "de mayor índice de litigiosidad", también "es la que mayor índice de productividad tiene", lo que supone que los jueces canarios son los que "más sentencias" ponen de toda España.
En este marco, ha incidido en que la medida "más efectiva, más eficaz y más plausible es incrementar" el número de plazas judiciales.
Otra cuestión a la que se ha referido, esta en materia de infraestructuras, es la del partido judicial de Santa Cruz de Tenerife, de la que ha dicho que "es urgente la situación", porque expuso "repercute en el funcionamiento de los juzgados y de los ciudadanos que acuden a la justicia". De todas formas, se mostró "seguro de que se verán avances significativos".
En cuanto a los datos que deja el año judicial de 2025, se refirió al nuevo incremento de asuntos y su consecuente elevada tasa de litigiosidad, además de la sobrecarga de los órganos judiciales y el alto nivel de rendimiento por parte de los integrantes de la carrera judicial en Canarias.
Al respecto, Avello ha señalado que las cifras "muestran una realidad conocida" como es que la litigiosidad "continúa creciendo y lo hace en prácticamente todos" los órdenes jurisdiccionales.
En este marco, se ha referido a las características territoriales singulares de Canarias, que afirmó, "condicionan el funcionamiento de la Administración de Justicia", matizando que la fragmentación insular "exige una organización especialmente eficiente", inversiones "sostenidas", así como una "adecuada" planificación de recursos humanos y materiales.
Avello ha defendido que la "igualdad de todos" los ciudadanos ante la justicia exige que el lugar de residencia "nunca suponga una diferencia en el acceso a la tutela judicial efectiva".
RETOS: MODERNIZACIÓN TECNOLÓGICA Y ESPECIALIZACIÓN
Por otro lado, el presidente del TSJC se ha referido a los retos que se enfrenta la justicia, entre los que ha citado la modernización tecnológica, que "no consiste únicamente en sustituir" el papel por documentos electrónicos, sino en "rediseñar procesos, facilitar el trabajo de los profesionales, mejorar la comunicación entre instituciones y ofrecer un servicio más accesible" para la ciudadanía.
Asimismo ha fijado como otro gran reto el de la especialización, ya que indicó que la "creciente complejidad" del derecho exige órganos "cada vez más preparados para afrontar materias altamente" técnicas, desde el ámbito mercantil y económico hasta la ciberdelincuencia, la violencia sobre la mujer, la protección de menores, el medio ambiente o la inteligencia artificial.
Otra cuestión que ha considerado "esencial" es la de "seguir fortaleciendo" la transparencia institucional porque una justicia "abierta, comprensible y cercana contribuye decisivamente a reforzar la legitimidad del servicio público" que se presta. Además, dijo, de poner "especial atención" a la protección de las personas más vulnerables.
Avello ha concluido su discurso apuntando que la dotación mínima de medios personales y materiales es la "condición básica" para que la justicia pueda cumplir su función en un "tiempo razonable y garantizar la protección de los derechos de la ciudadanía".
Si bien, matizó, que junto a esta "exigencia de eficacia", es "igualmente imprescindible preservar" la legitimidad del sistema judicial, "cimentada en la independencia, la responsabilidad y la inamovilidad de jueces y magistrados, sometidos únicamente al imperio de la Ley, como proclama el artículo 117 de nuestra Constitución".