Un gato en la isla de La Graciosa - SEO/BIRDLIFE
LAS PALMAS DE GRAN CANARIA 9 Jul. (EUROPA PRESS) -
SEO/BirdLife ha presentado un escrito reclamando a la Dirección General de Espacios Naturales y Biodiversidad del Gobierno de Canarias el impulso del procedimiento administrativo iniciado, tras la denuncia presentada en julio de 2025 por la liberación de gatos en la isla de La Graciosa, y ha solicitado información detallada sobre la tramitación del expediente, al tiempo que reclama adoptar medidas urgentes para evitar daños adicionales a la biodiversidad.
Desde la organización se recuerda que la denuncia presentada se refiere a la liberación de, al menos, un centenar de gatos en julio de 2024 en el Parque Natural del Archipiélago Chinijo, así como en otros espacios protegidos integrados en la Red Natura 2000. Esta actuación, matiza SEO/BirdLife en nota de prensa, se habría realizado "sin la preceptiva evaluación ambiental ni autorización del órgano gestor".
Añade SEO/BirdLife que, un año después, ha habido una "ausencia de respuesta administrativa", considerando que con ello se "vulnera la obligación legal de resolver expresamente" y "limita" el derecho de acceso a la información ambiental, así como a la justicia en materia de medio ambiente.
Ahora la organización ha solicitado, en su escrito, conocer si se han iniciado investigaciones, expedientes sancionadores o medidas cautelares, además de pedir ser reconocida como parte interesada en el procedimiento en virtud de su papel en la defensa del interés general en materia de conservación de la biodiversidad.
SEO/BirdLife indica que ha aportado al expediente un reciente estudio (Rodríguez et al., 2026), publicado en la revista Biology Letters, que analiza los efectos de las colonias de gatos sobre fauna endémica canaria. Al respecto, ha apuntado que el mismo "revela de forma clara" que la presencia de colonias de gatos altera el equilibrio natural.
"En las zonas cercanas hay, por ejemplo, menos lagartos y, además, los que sobreviven suelen ser más pequeños porque los gatos cazan preferentemente a los ejemplares de mayor tamaño", aseguran, agregando que esto "no solo reduce el número de individuos, sino que debilita a toda la población, ya que las colonias funcionan como puntos donde los animales desaparecen más rápido de lo que pueden recuperarse".
Asimismo exponen que "demuestra que alimentar a los gatos no evita que sigan cazando fauna silvestre, por lo que el impacto continúa", a lo que suma que el sistema de captura, esterilización y retorno (CER/CES), aunque "ampliamente aplicado, no consigue reducir de forma efectiva" el número de gatos a largo plazo, "manteniendo así una presión constante" sobre la biodiversidad.
Este estudio, indican, ha sido elaborado por un equipo de investigadores del CSIC y la ULL, advirtiendo además de que estos impactos "tienen efectos en cascada" sobre los ecosistemas insulares porque los lagartos "son especies clave", tanto como presas de aves como dispersores de semillas.
Subrayan que aunque el trabajo se centra en reptiles, sus conclusiones son extrapolables a otras especies, incluidas las aves marinas, especialmente vulnerables en ecosistemas insulares como La Graciosa.
La Graciosa, apunta la organización, forma parte de la Red Natura 2000 y alberga colonias de aves marinas de alto valor ecológico, por lo que la "presencia de depredadores introducidos supone una amenaza directa para especies protegidas".
En este sentido, señalan que la Ley 7/2023 de bienestar animal "obliga a que la gestión de colonias felinas evite impactos negativos" sobre la biodiversidad, contemplando incluso la retirada o reubicación de animales cuando existan riesgos en espacios protegidos o para la fauna silvestre.