Voluntarios trabajan en salvar los sebadales de Tenerife: En los últimos 30 años, su población se ha reducido en un 50%

El fundador de Innoceana, una organización sin ánimo de lucro, Carlos Mallo, conversa en una entrevista con Europa Press tras su reciente Goldman Environmental Prize, considerado el 'Nobel verde'

Voluntarios trabajan en salvar los sebadales en Tenerife, que han reducido su población en un 50% en los últimos 30 años
Voluntarios trabajan en salvar los sebadales en Tenerife, que han reducido su población en un 50% en los últimos 30 años - INNOCEANA
Carlos Mallo, fundador ONG Innoceana
Europa Press Islas Canarias
Publicado: domingo, 12 octubre 2025 17:13

SANTA CRUZ DE TENERIFE, 12 Oct. (EUROPA PRESS) -

El ingeniero de caminos y fundador de la ONG Innoceana, Carlos Mallo, advierte del riesgo al que se someten, en la actualidad, a los sebadales, un conjunto de praderas de plantas submarinas que resultan ser de los hábitats "más castigados" por la presión costera en las islas. Tenerife ha perdido el 50% de su población en los últimos 30 años. Así, desde la organización que lidera se trabaja de forma incansable en salvar esta especie del peligro.

De este modo, los vertidos de aguas residuales, las construcciones en la costa y el turismo "irresponsable" en torno a las actividades acuáticas --como las embarcaciones recreativas que utilizan sus anclas en lugares donde hay sebadales-- son algunos de los obstáculos que más daño hacen a la pervivencia de estas plantas marinas.

Frente a esto, la ONG Innocenana, que opera de forma internacional, tiene en Canarias un trabajo fundamental, destacando en parte su oficio en la protección de los sebadales. Así, los equipos voluntarios, entre ellos biólogos e ingenieros, aunan esfuerzos para dar a conocer los fondos marinos y protegerlos. En definitiva, se intenta que las comunidades locales sean partícipes del propio cambio, que la sociedad deje de "tener miedo al mar y entienda que es algo que hay que cuidar", ha señalado Mallo en una entrevista concedida a Europa Press.

Durante la conversación, el fundador de la organización se detiene en comentar las amenazas del sistema marino, especialmente las que rodean a los sebadales, plantas marinas que, presume, "dan muchos servicios ecosistémicos". De hecho, son como "guarderías marinas para los peces pequeños". Entre sus funciones, retienen la arena en las playas, generan hábitat, capturan dióxido de carbono, generan oxígeno y filtran sedimientos.

JARDINEROS DEL MAR

De este modo, puntualiza, actúan "como depuradoras, pero a la vez son generadoras de vida". Sin embargo, están en peligro: Solo en Tenerife, el 50% de su población se ha perdido en el transcurso de los últimos 30 años.

Frente a esta situación, Innoceana, trabaja de forma incansable y, desde 2018, en recuperar estas plantas marinas a través de una de sus múltiples iniciativas: 'Jardineros del Mar'. De ella se destaca su interés por promover la concienciación ciudadana, pero también su labor investigadora y trabajo de campo.

Asimismo, la organización se vio reforzada en 2024 con, incluso, voluntarios movilizados por el Cabildo de Tenerife para trabajar en la monitorización de los sebadales y conocer sus afecciones: "Vamos más allá de la concienciación. Queremos regenerar, queremos ser capaces no solo de dejar de destruir los sebadales, sino de que empecemos a plantarlos, es decir, de conseguir que estos aumenten su población", añade.

De este modo, apoyados en la tecnología, a través de la utilización de sensores, el equipo de Innoceana estudia en la actualidad aquellos lugares de la isla con las condiciones de calidad de agua más "óptimas" para plantar estos sebadales. "Al final de año vamos a tener claro dónde lo vamos a hacer. Estamos también recogiendo semillas de los sebadales donadores para germinarlas fuera del agua, y una vez tengamos las plantitas de sebadal, introducirlas en el mar", ha especificado el fundador de la organización.

Preguntado por esos lugares "más viables" de cara a esa futura rplantación, señala que por ahora se analizan aquellos litorales en los que, "por fin", el emisario ha dejado de vertir aguas residuales, si bien tienen localizados algunos espacios en donde hay sebadales y siempre han estado bien --y en ellos se trabajaría en cuidar y mejorar su población existente--, o incluso otros que ya se han liberado de ciertos obstáculos.

DE CANARIAS A COSTA RICA: LA 'INMUNOLOGÍA' DEL CORAL

Si Carlos Mallo pensara en el carácter "irreversibles" de la actividad humana y su consecuente daño en el medio marino, advierte, no estaría promoviendo Innoceana en Canarias, así como el resto de iniciativas dispersas en el mundo. Sin embargo, aclara, tiene en cuenta el carácter "complejo" inherente al medio marino, ya que el trabajo de restauración en el mar siempre depende de sus condiciones.

"Pero soy ingeniero de caminos, y vengo de trabajar haciendo construcciones, puertos, carreteras... Trabajé incluso en la realización del Anillo Insular en Tenerife, (...) y lo que al final he aprendido es que frenar la destrucción es lo más potente que hay", señala Mallo, que tras varios años desarrollándose en su sector profesional giró su rumbo para dedicarse plenamente a la defensa de los océanos.

El proyecto Innoceana cuenta con áreas de trabajo en California (EE.UU), Costa Rica, España y Asia. En Costa Rica tratan de promover la creación de un centro de conservación y restaurar los corales. Detalla Mallo que, hace dos años, el 'Niño' arrasó con casi el 60% de corales del país, una cifra "muy dramática" que ahora intenta aliviarse trabajando en su "inmunología" frente a este tipo de fenómenos y catástrofes naturales que se suceden.

Y este trabajo de conservación del medio también llega a Oceanía, en concreto a Fiyi, un archipélago donde la ONG trata de comenzar un proyecto comunitario que ayude a la isla con su propio modelo de conservación.

PREMIO GOLDMAN POR LA DEFENSA DEL OCÉANO

En este 2025, Carlos Mallo ha recibido el Goldman Environmental Prize, considerado el 'Nobel verde', por su defensa del océano, labor que lo ha llevado a detener incluso proyectos de impacto. De hecho, con su ONG logró paralizar la construcción del puerto de Fonsalía, en Tenerife. Para él, recibir este galardón fue "inesperado", pero le motivó para 'empoderar' su esfuerzo y reafirmar que sus años de trabajo "han merecido la pena".

Desde ese reconocimiento, este ingeniero de caminos --ahora dedicado a la vida marina-- mira con afecto hacia Canarias, ese lugar en el que asegura sentirse "como en casa". Y sobre ellas, relata con visión honesta y experimentada, reconoce que las islas "necesitan un parón, necesitan respirar", pensar "donde se quiere que estén" en 20 años. "No se planificó nunca un crecimiento de llegar a 16 millones de turistas al año. Eso creo que nunca estuvo en ningún papel, y cuando no hay una planificación es como correr como un pollo sin cabeza", señala.

Así, concluye, sin planificación previa, resulta muy "difícil" que las acciones que ahora se puedan emprender "vayan a solucionar el problema de raíz". En ese sentido, reflexiona sobre "uno de los mayores problemas" que existen en general para superar la dicotomía actual entre turismo y sostenibilidad: las "barreras" comunicativas interadministrativas, en donde los problemas se atribuyen de unos a otros, mientras no se soluciona "nada".

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