El líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei - GOBIERNO DE IRÁN
LOGROÑO, 18 Ene. (EUROPA PRESS) -
El profesor del Grado en Ciencias Políticas y Gestión Pública de la Universidad Internacional de La Rioja (UNIR), Paolo Cossarini, ha señalado que "los potenciales ataques a Irán, que podían venir de Estados Unidos -como ocurrió en junio de 2025- son perjudiciales para el movimiento de protesta, porque se produciría, como pasó en junio, una alineación de la población con el régimen iraní".
El docente ha destacado que los habitantes del país "ven cualquier ataque exterior como un humillación". Ha sido en una entrevista a Europa Press en la que ha abordado los procesos revolucionarios, y más en profundidad, la situación de Irán.
Ha señalado que "tanto en las relaciones internacionales como en el pensamiento político ha habido bastante reflexión sobre lo que es un proceso revolucionario, que, en términos generales, puede definir como un cambio repentino, que no tiene que ver con un proceso paulatino de transformación".
"Si la entendemos como un cambio que viene desde abajo y de una necesidad de transformación radical por parte de la población, se tienen que dar una serie de condiciones, como por ejemplo que el descontento general inicial se transforme en una forma organizada con un liderazgo" ha añadido Cossarini.
Además, ha apuntado que "tiene que haber una transformación en el sentido de organización que además consiga aglutinar de alguna manera un consenso novedoso frente al actual, y, luego evidentemente hay un momento yo diría casi necesario de violencia". En este punto, ha matizado que "eso no quiere decir matanzas generalizadas pero suele darse transformación algo violenta del status quo".
JÓVENES, SOBRE TODO MUJERES, LIDERAN LAS PROTESTAS
También, "lógicamente se necesita la instalación de nuevo gobierno, y por lo tanto, un nuevo", que es algo, por ejemplo, que ha indicado ya pasó en Irán "en 1979 que se instauró un nuevo tipo de régimen, con una república islámica, que aún continúa".
Precisamente, sobre este país, y el proceso revolucionario que se está dando en estos momentos, el profesor de UNIR ha indicado hay una mayoría, sobre todo los jóvenes que "son más abiertos de mente porque han viajado, y evidentemente le dan más importancia a algún tipo de derechos y de estilo de vida", y éstos "son normalmente los que más se arriesgan".
En este sentido, ha indicado que, además, "es que Irán tiene una población joven, ya que el 60 por ciento de sus habitantes tiene menos de 35 años". Dentro de estas edades, también protestan allí más las mujeres porque "en un régimen islámico tienen una vida más complicada"
Este aspecto demográfico "es importante tenerlo en cuenta, teniendo en cuenta que donde se protesta menos en Europa, porque tenemos una población más envejecida". Aún con eso, ha advertido que "hay que tener cuidado con adoptar una perspectiva demasiado occidentalista en el sentido que todo el mundo quieran vivir exactamente como nosotros".
También ha destacado que este país árabe "se encuentra desde hace tiempo en el centro de la geopolítica, ya que, de alguna manera, es una obsesión de Estados Unidos y de Israel porque lo ven como una amenaza existencial".
En este punto, ha puesto en duda del interés norteamericano por "los derechos humanos de ese país", sino que "el hecho de que Trump apoye estos días las protestas es simplemente es un pasito más para que caiga el régimen"; cuestión que ha extendido también a Israel, con el condicionante, además, por parte de ambas que "mantienen una serie de sanciones que ahogan a la economía del país". En las sanciones a este territorio también ha apuntado las que vienen de Europa.
Sobre el tema de las sanciones, que evidentemente "no ayudan al pueblo iraní", también ha expuesto que "tanto las sanciones como los potenciales ataques que podían venir de Estados Unidos -como ocurrió en junio de 2025- son perjudiciales para el movimiento de protesta, porque se produciría, como pasó en junio, una alineación de la población con el régimen iraní". De hecho, ha destacado que los habitantes del país "ven cualquier ataque exterior como un humillación".
Cossarini ha indicado que "hay que tener en cuenta que Irán es un país extenso, con un 1,6 millones de kilómetros cuadrados, y 90 millones de habitantes", así como "sigue perteneciendo a esa idea de Imperio Persa, y por ello tiene una identidad muy fuerte y contrapuesta al mundo occidental, sobre todo americano, por lo que si esa identidad se ve atacada, con bombardeos, se va fortaleciendo".
REDES SOCIALES
Por otra parte, el papel de las redes sociales dentro de los procesos revolucionarios, el profesor de UNIR ha señalado que "ya tuvieron un rol importante en la 'primavera árabe' con un efecto dominó, desde Túnez a otros países".
No obstante, ahora lo que se ha producido en Irán "es un apagón generalizado de internet y de control de los medios de comunicación", si bien "es algo que no solo ocurre en países de matriz autoritaria, sino que también ocurre en algunos países capitalistas". Ello lo que hace es "dificultar el conocimiento que tenemos nosotros desde fuera".