Acampada por Palestina ha celebrado un acto en la Plaza del Mercado para reconocer la resistencia de las mujeres de Palestina y mostrarles su apoyo - EUROPA PRESS
LOGROÑO, 5 Mar. (EUROPA PRESS) -
Acampada por Palestina de La Rioja ha vuelto a salir a la calle esta jueves para participar en una concentración y 'cacerolada' con el fin de mostrar su repulsa "ante los abusos que se producen diariamente con las mujeres palestinas" a la vez que también ha querido servir para reconocer "su resistencia", honrar a la mujer palestina y ofrecer una muestra de apoyo y un homenaje a su valor.
De todos los civiles asesinados en la franja de Gaza, el 72% son mujeres y niños, por ello, indican desde Acampada por Palestina La Rioja en el entorno del 8M, Día Internacional de la Mujer, era "necesario" dedicarles esta jornada a ellas.
A pesar de la insistente lluvia -que pasadas las 19,00 horas ha caído en Logroño- los asistentes no han querido dejar de celebrar este acto trasladándose al interior de los soportales de la plaza del Mercado de Logroño para realizar esta convocatoria "con la misma intensidad".
"NO PODEMOS OLVIDARLAS"
La portavoz de Acampada por Palestina, Magdalena Fernández, ha indicado que es necesario seguir en las calles porque "la situación que están viviendo las mujeres en la Franja de Gaza y en Cisjordania es insostenible y no podemos olvidarla. La mujer está siendo víctima de un ataque tanto físico como psicológico".
Así -ha relatado- "las mujeres sufren violencia de género, ya que se han destruido todas las instituciones y no pueden reclamar nadie. También sufren violencia en cuanto a que pueden ser agredidas y acosos, ya que no tienen sitios diferenciados para poder realizar sus necesidades".
También están siendo agredidas físicamente "porque hay una hambruna, lo cual les está produciendo una desnutrición importante, tanto a las jóvenes como a las mujeres que están embarazadas, porque son embarazos de alto riesgo".
A ello se suman "la falta de medicamentos, de anestesias... todo ello hace que la situación esté siendo más dura porque incluso a veces se realizan cesáreas sin anestesia".
La portavoz también se ha referido a la violencia psicológica que sufren las mujeres, "están cargando con todo el peso de mantener la familia, de cuidarla, tanto a los niños como a los ancianos. Esto supone una sobrecarga e incluso muchas tienen que ver morir a sus propios hijos, cuidar a sus enfermos, a los heridos...".
Desde el supuesto alto el fuego "ya han muerto más de 622 personas. La situación es muy dura y nosotros no podemos olvidarla".
Por ello, ha insistido, "la cacerolada va por ellas, en recuerdo a estas mujeres que están resistiendo y también para todas ellas que están logrando superar estas dificultades sacando fuerzas de donde no las tienen".
"También queremos honrar a todas aquellas mujeres que siendo importantes en sus áreas de trabajo, como periodistas, científicas, escritoras, han sido también asesinadas".
Todo ello, además, recordando la situación que se está viviendo en Irán ya que "nos encontramos en un mundo cada vez más convulso, en el que la extrema derecha en el poder en EEUU y en Israel ataca a Irán, país que no respeta los derechos de las mujeres, el mantenimiento del patriarcado parece la única constante entre los estados beligerantes".
MINUTO DE SILENCIO
Durante el acto se ha mantenido un minuto de silencio por todas las personas asesinadas a causa de las guerras y han dedicado una cacerolada "a quienes se empeñan en provocar el sufrimiento de las mujeres palestinas. Ese ruido queremos que sirva también para mostrar nuestro apoyo a su resistencia, como homenaje a su valor".
También se han recordado a mujeres palestinas que han destacado en distintos ámbitos como el periodismo, la salud, la educación o la poesía. Algunas de ellas fueron asesinadas por el sionismo, otras continúan en la lucha. También han evocado a todas las mujeres anónimas que consiguen que, en medio de un genocidio, la vida continúe, las mujeres que cuidan y que protegen.
En la cacerolada se ha estrenado una canción escrita por Isabel Cano denominada 'Tierra y Semilla'. Una canción "inspirada en las mujeres palestinas que no son famosas por nada, más que por resistir".
Finalmente, y como símbolo de la resistencia de las mujeres palestinas y de que su lucha perdurará, han abonado un olivo, árbol de la paz, que será donado al Bosque de la Memoria de El Colletero, en Nalda.