La calagurritana, Carmen Porres, de 104 años, representante de La Rioja en la videollamada más longeva del mundo - MAXIMILIANA
LOGROÑO, 17 Feb. (EUROPA PRESS) -
Lo que se ideó como un homenaje a todos los centenarios de España, acabó resultando en un hito en la historia nunca antes registrado: 1.757 años de vida en una misma videollamada y una media de 103 años de edad entre los 17 participantes. Todo para mostrar que la tecnología puede y debe conectar incluso a los más mayores.
La videollamada comenzó con la presentación de cada uno de los centenarios: nombre, comunidad autónoma y edad. Desde los 100 años de Maria Paquita (Cataluña), la más "jóven" del grupo, hasta los 111 de Sor Rosario (Cantabria), la tercera persona más mayor de España.
Con momentos divertidos, anécdotas entrañables y algún que otro recuerdo de los bailes de antaño, la videollamada rindió homenaje a los más de 100 años de historia de esta generación.
En el caso de La Rioja la representante fue Carmen Porres que con 104 años todavía recuerda el día que conoció a su marido. Según ella, lo vió saliendo a la terraza en un baile y le gustó mucho, el resto ya es historia. Arropada por la familia que crearon juntos, Carmen recibió de la mano de una de sus hijas una placa conmemorativa y personalizada en recuerdo de haber participado en la videollamada más longeva del mundo.
Nunca antes se había logrado reunir a tantos centenarios en una videollamada. Para hacerlo posible, la startup de móviles para mayores 'Maximilana' envió a cada centenario un móvil para que pudieran conectarse de forma sencilla y adaptada a la videollamada.
Con este encuentro de récord, 'Maximiliana' quiere demostrar que nunca es tarde para romper la brecha digital y que la tecnología debe conectar a todas las personas, empezando por las que más lo necesitan.
MAXIMILIANA
'Maximiliana' es la startup española detrás del móvil 'Maximiliana', el primero diseñado para conectar a cualquier persona mayor con su familia, sin importar su edad, salud o experiencia previa. El móvil está adaptado por completo a las personas mayores y permite que los familiares lo controlen remotamente desde una aplicación de control.
Desde ahí pueden gestionar cualquier aspecto y hacer videollamadas sin que la persona mayor tenga que hacer nada. El proyectó nació en 2020 porque Jorge no podía comunicarse por teléfono con su abuela, Maximiliana. Hoy, más de 4.000 mayores por toda España lo usan a diario para comunicarse con sus familias.