Centenares de logroñeses cumplen con la tradicional Limpieza del Cristo del Sepulcro

Limpieza del Cristo del Sepulcro en Logroño
Limpieza del Cristo del Sepulcro en Logroño - EUROPA PRESS
Europa Press La Rioja
Publicado: miércoles, 1 abril 2026 12:57

    LOGROÑO, 1 Abr. (EUROPA PRESS) -

   Centenares de logroñeses han acudido este miércoles hasta la Concatedral de Santa María de La Redonda de Logroño, para cumplir con la tradición de la Limpieza y Veneración del Cristo del Santo Sepulcro, que se lleva a cabo a partir del mediodía de cada Miércoles Santo.

    Al acto, celebrado a partir de las 12 de esta mañana, han acudido, entre otras personalidades, la presidenta del Parlamento riojano, Marta Fernández Cornago, el consejero de Educación y Empleo del Gobierno de La Rioja, Alberto Galiana, el alcalde de Logroño, Conrado Escobar, concejales del Ayuntamiento de Logroño, el obispo de la Diócesis de Calahorra y La Calzada-Logroño, Santos Montoya, el prior de la Hermandad de Cofradías de Logroño, Fermín Labarga, o el hermano mayor de la Hermandad, Francisco Marín.

   El hermano mayor de la Cofradía del Santo Sepulcro, David Rioja, ha señalado a los medios de comunicación el cambio que "para los miembros de la cofradía, la procesión de Viernes Santo y la limpieza son los actos más importantes nuestros".

    "Este siempre ha sido un acto propio de cofrades, solo para cofrades, pero que lo hemos ido abriendo; y entre la cantidad de gente y lo que nos transmite poder ver a nuestro Cristo fuera, es una sensación que no se puede explicar con palabras", ha apostillado.

   Rioja, como hermano mayor -de una cofradía que cuenta con 275 miembros-, ha apuntado que "tengo la responsabilidad de que todo salga bien, y, por supuesto, los nervios de que todo vaya como hemos planeado durante tantos meses". Ha puesto en valor que se trata de un "Cristo al que los logroñeses le tienen mucha fe", y al que le pasan "medallas, relojes, y lo que más me impresiona los bebés".

   Finalmente, ha puesto en valor el trabajo también de las camareras, encargadas de limpiar al Cristo, y que "normalmente por tradición eran mujeres, pero ya ha habido varios años que ha habido camareros".

   Precisamente, emocionada se encontraba la hermana mayordomo de la Cofradía, Ana Idoya García, que ha manifestado sus funciones durante el año "es la organización y la preparación de este día; buscar las camareras, preparar los algodones, procurar que haya cositas para vender, organizar también lo que es la cama del Cristo y luego ya es lo más íntimo, es el abrir la urna, el sacar al Cristo, pasárselo a los hermanos que van a trasladar al Cristo hacia la cama y luego dar órdenes a las camareras".

   Para la hermana mayordoma, que lleva nueve años realizando esta función, la apertura de la urna supone "una emoción tremenda, que no se puede explicar". "Son emociones, mucha alegría, mucha fe y cariñosamente yo siempre digo que es mi renovación de fe; como un día que estoy cerca del Cristo", ha añadido.

   Finalmente, ha recordado que "antiguamente se daban aceites y al final se quedó el Cristo como un poco más gordo; se llevó a restaurar y nos dijeron que no hacía falta esos aceites, pero tampoco limpiar el polvo, porque no le entra al encontrarse dentro de la urna y dentro de la caja de cristal, así que se le pasa simbólicamente un plumero".

EMOCIÓN EN EL ACTO

   Minutos más tarde del mediodía, en una Capilla de los Ángeles abarrotada en medio de un silencio emocionado, se ha dado la orden de extraer al Cristo de la urna donde se guarda durante todo el año. Tradicionalmente solo sale de la urna para este acto tan arraigado en las costumbres de la Semana Santa de la capital riojana.

   Tras su extracción con todo cuidado, la talla del Cristo yacente, portada por miembros de la cofradía, ha sido depositada en un pequeño altar sobre cojines negros bordados en dorado. Después de una lectura del Evangelio, por parte del obispo de La Rioja, para a continuación realizar la limpieza y 'besapiés' de la talla.

   Acto seguido, se han abierto las puertas de la Capilla a los cientos de logroñeses que, desde mucho antes de que diera comienzo el acto, ya aguardaban su turno para pasar ante el Cristo, una talla donada en 1694 a la ciudad por el capitán Gabriel de Unsain, regidor perpetuo de Logroño al entonces templo colegial de Santa María la Redonda.

   Desde ese momento, según marca la tradición, han comenzado a desfilar los ciudadanos quienes, además de besar o tocar la imagen, suelen pasar diversos objetos por el Cristo, como pañuelos, llaves y joyas, y acercan a bebés de corta edad.

   El acto se desarrolla a lo largo de unas dos horas, para luego, devolver de nuevo la talla del Cristo yacente a su urna. Con ella, la imagen cerrará la procesión del Santo Entierro de Logroño, el próximo Viernes Santo, como es tradición.

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