Actualizado 23/08/2018 12:13 CET

El Centro de Farmacovigilancia riojano advierte de la importancia de notificar las reacciones adversas ante medicamentos

La concejala de Salud Martín acompañada de Sáenz y Domínguez.
EUROPA PRESS

   LOGROÑO, 23 Ago. (EUROPA PRESS) -

   El Centro de Farmacovigilancia de la Rioja, que recibió el pasado año 103 notificaciones de sospechas de reacciones adversas a medicamentos, siendo esta la cifra más baja desde hace seis años, recuerda la necesidad de que tanto el personal sanitario como los ciudadanos notifiquen estos casos a los Centros Autonómicos.

   La consejera de Salud, María Martín, ha destacado, durante la presentación del balance de la actividad registrada en el Centro en el 2017, la tendencia descendente en el número de notificaciones, pero recalca la implicación de sanitarios y usuarios, quienes este año han emitido 13 notificaciones, "para conocer los riesgos que comporta el uso de medicamentos y poder evitarlos o minimizarlos".

   Los medicamentos más sospechosos de producir estos efectos son los antibióticos y vacunas, con un 20 por ciento; los analgésicos psicoanalépticos y antiepilépticos, con un 18 por ciento; los agentes Antineoplásticos e Inmunomoduladores, con el 16 por ciento; los antidepresivos, hipolipemiantes y diuréticos, con el 12 por ciento, y los anticuagulantes, con el 8 por ciento.

   En concreto, el 50,56 por ciento de las reacciones adversas a los fármacos se dan en personas mayores de 60 años, la mayor parte enfermos polimedicados con patologías crónicas y más susceptibles a dichos rechazos. Se ha puesto a disposición de cualquier usuario la 'Tarjeta Amarilla' o un formulario electrónico en la web www.notificaram.es para comunicar los efectos adversos sufridos.

   Tras analizar la relación entre el beneficio y el riesgo de un medicamento afectado, las autoridades sanitarias establecen medidas para proteger la salud ciudadana. Entre ellas, la incorporación de información novedosa en sus prospectos, la exigencia legal de prescripción en receta médica, la exclusión de pacientes en riesgo, la disminución de la dosis o la retirada definitiva del fármaco.

   Así mismo, la directora general de Prestaciones y Farmacia, Carmen Sáenz Pastor, asegura que la farmacovigilancia tienes especial relevancia en aquellos medicamentos comercializados en los últimos cinco años, de los cuales se desconocen muchos aspectos que no se han registrado en los estudios iniciales realizados a un pequeño número de pacientes.