El Consejo Regulador valora como "Muy Buena" la añada 2006 de Rioja

Europa Press La Rioja
Actualizado: viernes, 11 mayo 2007 16:11

LOGROÑO 11 May. (EUROPA PRESS) -

El Pleno del Consejo Regulador de la DOC Rioja decidió hoy otorgar la valoración de "Muy Buena" a la añada 2006, valoración que se deduce de aplicar los nuevos requisitos aprobados recientemente para la calificación de las cosechas, más exigentes que los existentes hasta la fecha, a los resultados del proceso de calificación que han debido superar todos los vinos elaborados para obtener el derecho a la Denominación de Origen Calificada Rioja.

Según informó hoy la entidad, el Consejo Regulador había valorado en su día "con satisfacción" el balance final de la vendimia 2006, "considerándolo positivo en su conjunto tanto desde el punto de vista cuantitativo como cualitativo, ya que presentaba buenas expectativas de calidad para los vinos elaborados, que ahora se han confirmado con la calificación de "Muy Buena" otorgada al conjunto de la cosecha".

Es un éxito atribuible, dice el Consejo, "tanto a la buena climatología que acompañó durante la mayor parte del ciclo vegetativo, como a la gran profesionalidad de los viticultores y de los enólogos riojanos".

Los 421 millones de kilogramos de uva que se vendimiaron en 2006, procedentes de las 60.389 hectáreas amparadas por la Denominación, cumplieron las previsiones que había realizado el Consejo de una cosecha más moderada que el año anterior.

Para ello "fue necesaria la actuación responsable de los viticultores a la hora de asumir la contención de rendimientos, de 6.500 kilos por hectárea para las variedades tintas y 9.000 kilos para las variedades blancas, que son rendimientos muy inferiores a los autorizados en la mayoría de denominaciones de Origen".

"Los viticultores aplicaron las técnicas de cultivo más idóneas para la calidad, desde el aclareo de racimos en la época de envero, a la vendimia selectiva que este año exigía la evolución de la maduración en su tramo final", apunta.

Tras un ciclo vegetativo "en que el agua acumulada del invierno en el subsuelo facilitó la buena vegetación de la vid en primavera, contrarrestando las altas temperaturas y la sequía del verano, la situación general del viñedo en fechas previas a la vendimia era buena, tanto desde el punto de vista vegetativo como sanitario".

La vendimia se desarrolló entre el día 1 de septiembre y el 27 de octubre "de forma escalonada y selectiva, en función de las condiciones que iba presentando la evolución de la maduración de cada viñedo, consiguiéndose que la mayor parte de la uva entrara en bodega en su punto óptimo de madurez, con grado alcohólico adecuado y mucho color".

La calificación de los vinos de Rioja, "única en España como corresponde a la superior categoría de DOC que ostenta", proporciona un conocimiento muy concreto de la calidad de todos los vinos elaborados cada cosecha, depósito a depósito, "lo cual supone una excelente base técnica para la evaluación global de la añada realizada por el Pleno del Consejo Regulador mediante un procedimiento estadístico establecido a tal fin con total objetividad".

El Consejo decidió recientemente elevar las condiciones establecidas para dicha evaluación global, así como la fijación de requisitos adicionales que contemplen parámetros analíticos de índice de polifenoles y de color, "en consideración a la mejora sustancial que se ha venido produciendo en la calidad de las elaboraciones y con el objetivo fundamental de que Rioja siga manteniéndose como referente de las mayores exigencias de calidad, que le han proporcionado credibilidad y prestigio entre los consumidores".

Las condiciones establecidas a partir de ahora para la consideración de una cosecha como "Excelente", "Muy Buena", "Buena" o "Normal", "no solo representan un incremento de los baremos utilizados, sino que permiten modular mejor la valoración global obtenida a partir de las calificaciones efectuadas por los comités de cata tras el análisis organoléptico de más de 4.000 muestras representativas del conjunto de vinos elaborados".

Además, el Consejo explica que "se ha procedido a la incorporación en dicha valoración de los datos analíticos de las muestras, de modo que las diferentes calificaciones se corresponderán con determinados parámetros medios ponderados".

El mes de noviembre comenzaba el proceso de calificación de la cosecha 2006, con un programa de recogida de muestras en todas las bodegas elaboradoras por parte de los veedores del Consejo Regulador, muestras que deben ser representativas de partidas no superiores a 100.000 litros.

Cada muestra ha sido analizada en el laboratorio de una de las Estaciones Enológicas de la Denominación y valorada por un comité de cata integrado por tres catadores, que forman parte del panel de cata externo con que cuenta el Consejo Regulador y al que pertenecen más de un centenar de expertos. El procedimiento para la valoración organoléptica está debidamente reglado, garantizándose la confidencialidad y anonimato de las muestras catadas.

Las 4.172 muestras presentadas a calificación han sido sometidas hasta el 31 de marzo a este riguroso control analítico y de cata, que han debido superar cada una de ellas para tener derecho al amparo de la Denominación.

Finalmente han sido calificados 277,50 millones litros (14,54 de blanco, 11,60 de rosado y 251,36 de tinto), siendo rechazadas por descalificación analítica o sensorial 71 muestras (1,12 millones de litros), un porcentaje pequeño que, dado el rigor que se aplica en los criterios de calificación, es claramente indicativo de la calidad media de la cosecha.

El resto de vinos elaborados, hasta el total de 296,16 millones de litros presentados a la calificación, no ha sido calificado por corresponder a excesos de rendimiento en la producción.

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