Publicado 23/06/2020 11:54:18 +02:00CET

El Curso sobre la Agenda 2030 de la UR destaca el papel de las ciudades "de proximidad", "redescubiertas" en la pandemia

Peatones y coches, en la calles Vara de Rey de Logroño
Peatones y coches, en la calles Vara de Rey de Logroño - EUROPA PRESS - Archivo

   LOGROÑO, 23 Jun. (EUROPA PRESS) -

   La pandemia por la COVID-19 ha llevado a las personas al "redescubrimiento" de las ciudades "de proximidad", las ciudades "del kilómetro de distancia". Así se ha puesto de manifiesto este martes en la mesa redonda 'El rol de las ciudades en el logro de la Agenda 2030', que se ha desarrollado dentro del V Curso sobre Agenda 2030 de la Universidad de La Rioja.

   La mesa redonda, desarrollada vía 'streaming', ha contado con la arquitecta Paz Sáenz de Jubera Munilla, el economista José Manuel Naredo Pérez y el catedrático Agustín Hernández Aja, con Pilar Nájera Hernáez y Borja López Rodríguez como moderadores.

   En palabras de Naredo, "en la pandemia, ha quedado de manifiesto que las ciudades no son solo los edificios, los semáforos o los ruidos, sino que, al quedarnos en casa y salir sólo en un kilómetro a la redonda, nos hemos dado cuenta de que la ciudad es algo más".

   "Al recorrer las ciudades en soledad, nos hemos apropiado de ellas, hemos valorado más la cercanía del comercio, del ambulatorio, de la farmacia, del colegio, hasta de las esquinas y espacios que nos traen recuerdos. Necesitamos la ciudad del kilómetro de distancia, la de los 15 minutos, la de la cercanía", ha afirmado.

   En palabras de este experto, "nos hemos dado cuenta de que la ciudad no es solamente un conjunto de espacios y equipamientos más o menos distribuidos, no el la creación mecánicoa de edificios y usos, sino que la ciudad real es la que se hace creando esos espacios con, por y para los ciudadanos".

   El V Curso Agenda 2030 pretende ser un espacio de encuentro para compartir las propuestas innovadoras que se están realizando a todos los niveles, desde el ámbito global en los principales foros internacionales hasta el plano local, con planteamientos derivados del compromiso de los municipios con su ciudadanía.

   En la actualidad la gran mayoría de la población mundial vive en áreas urbanas, con el 75% de las emisiones globales de CO2 atribuibles a las ciudades. Estas son responsables en buena medida de los problemas ambientales de nuestra sociedad y en su seno se plasman las mayores desigualdades sociales y económicas de nuestro tiempo, aunque también presentan importantes opciones de progreso, desarrollo social, cultural, etc.

   Además de la contaminación, las ciudades se enfrentan a retos como la superpoblación, el consumo desmedido o la creciente generación descontrolada de residuos. Estos aspectos están agudizando antiguos problemas como el acceso a los servicios básicos y el transporte urbano, por no hablar de pobreza o marginalidad, e incluso inseguridad o dificultad de acceso al agua o la energía, entre otros factores.

   La pandemia global producida por el COVID19 ha puesto de manifiesto la relevancia que tienen las ciudades en la gobernabilidad de las crisis y abre un nuevo escenario para nuevos planteamientos y formas más participativas de gestión urbana.

   Todo ello está impulsando el desafío global de imaginar y diseñar otro concepto de ciudad y de ciudadanía. Naciones Unidas advierte que el número de habitantes en núcleos urbanos llegará a los 5.000 millones en 2030 y nos propone mejorar su planificación y gestión en todo el mundo.

   El futuro que queremos incluye ciudades de oportunidades que nos permitan tener calidad de vida, con acceso a servicios básicos, energía, vivienda, transporte y más facilidades para todas y todos.

   Tal y como se indica en la Agenda 2030 y, en concreto el ODS11, el objetivo es lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles.

   La esperanza de que la humanidad pueda vivir en ciudades sostenibles cada vez se integra más en nuestro entorno y forma parte de una ciudadanía más comprometida con un modelo de ciudad que aporta calidad de vida con bajo impacto ambiental y procura la justicia social.

   En su quinta edición, el curso está organizado conjuntamente por la Cátedra Unesco de Ciudadanía Democrática y Libertad Cultural, la Oficina de Sostenibilidad de la Universidad de La Rioja y la Coordinadora de ONG de Desarrollo de La Rioja, cuenta con el patrocinio del Gobierno de La Rioja, del Ayuntamiento de Logroño y del Banco Santander.

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