Marcelino Izquierdo junto a Adrian Shubert, catedrático de la Universidad de York de Toronto y responsable del prólogo de 'La duquesa que pudo reinar' - M.I
LOGROÑO, 25 Ene. (EUROPA PRESS) -
Jacinta Martínez de Sicilia fue consejera, espía y artífice de la política de su marido, el General Espartero. "Dicen que detrás de un gran hombre siempre hay una gran mujer, pero en este caso detrás de una mujer había un hombre que llegó a lo máximo", ha afirmado el periodista y escritor Marcelino Izquierdo, autor de 'La Duquesa que pudo reinar'.
Fruto de una investigación de cuatro años, 'La Duquesa que pudo reinar' (Editorial Siníndice) coge el guante al trabajo realizado por Adrian Shubert con 'Espartero, el pacificador'. Cuando Izquierdo, como periodista, tuvo la "suerte" no ya de entrevistarlo sino de, además, "trabar una amistad", vio que había un hilo del que tirar.
Y es que el propio Shubert vio que Jacinta Martínez de Sicilia había sido un "personaje crucial en la vida de Espartero". "Lo que he descubierto", ha relatado Izquierdo en una entrevista a Europa Press, "es una mujer que se casa a los dieciséis años recién cumplidos con Espartero, que superaba los treinta, y, ya sabíamos que era heredera de una de las mayores fortunas, pero lo que no sabíamos es que hizo que Espartero llegara a lo más alto".
Así como Shubert (historiador e hispanista canadiense, profesor y catedrático de Historia en la York University de Toronto) localizó las cartas que Espartero escribió a Jacinta, Izquierdo no ha podido encontrar las respuestas; pero, de nuevo, había hilos de los que tirar en misivas a otras personas que permitían seguir el rastro.
Intelectuales de la época, la propia reina Isabel II. "Era una mujer muy culta y muy conocida, que sobresalía incluso sobre hombres y hubo personajes muy cultos de la época que se relacionaron con ella", ha relatado citando a Pérez Galdós, Pío Baroja o Karl Marx.
Fue, ha señalado Izquierdo, una mujer "elegante, determinante, culta, que hablaba inglés y francés, que tenía caracter y que se convirtió en la mano derecha y la primera consejera de Espartero, que le hacía más caso que a sus ministros o generales".
A su marido "le llevaba la labor diplomática" e, incluso, "fue espía de Espartero". "Lo mismo se va al sur de Francia, cuando está acabando la primera guerra carlista para que los carlistas firmen la paz, como va a Gibraltar a pedir ayuda a los ingleses", ha destacado.
Y un detalle muy significativo: "La reina victoria de Inglaterra la invita a cenar y la sienta a su lado". Jacinta Martínez de Sicilia "demuestra que ha habido muchas mujeres fantásticas en la historia pero, por desgracia, se les ha ninguneado".
"Ya no es una cuestión de feminismo, es que no hay más que verlo, en los libros de historia puedes encontrar reinas pero poco más, y algo más hizo la mujer a pesar de ese ninguneo", ha señalado.
La investigación de Marcelino Izquierdo también saca a la luz "un amor muy fuerte" entre Espartero y la Duquesa de la Victoria, algo que "se nota en las cartas de él". "Una relación de amor y amistad fuerte", era su "querida chiquita".