Archivo - Unas manos escribiendo en un teclado de ordenador. - Ricardo Rubio - Europa Press - Archivo
LOGROÑO, 30 Ene. (EUROPA PRESS) -
Atender la situación física pero también psicológica de nuestros trabajadores -sobre todo en tiempos de pandemia- y contar con estrategias para desarrollar un plan de bienestar psicológico dentro de la empresa son claves para ayudar a aquellos trabajadores que están pasando por un momento difícil y conseguir que ofrezcan su mejor rendimiento.
Así se ha expresado la docente de UNIR, María Teófila Vicente Herrero, quien ha asegurado, además, que "en un plazo de dos a cinco años se podrán ver realmente las secuelas psicológicas que ha dejado esta pandemia". Para evitar males mayores, ha dicho, "debemos ser capaces de afrontar con herramientas eficaces la 'coronofobia' o la fatiga pandémica y evitar, también desde dentro de las propias empresas, situaciones de estrés o ansiedad".
LA IMPORTANCIA DEL ENTORNO LABORAL
Por ello, la profesora del título 'Experto Universitario en Gestión y Organización de Empresas Saludables' de UNIR recomienda "adelantarse a esta situación" no solo de forma individualizada si no también desde el propio entorno laboral. Como ha dicho a Europa Press "sean del tamaño que sea, y cuenten con la gente que cuenten, si hay voluntad todos pueden hacer algo por mejorar la salud de nuestros trabajadores".
Para la docente de UNIR es "fundamental" conocer a nuestros trabajadores y vigilar su salud psicológica sobre todo viendo los resultados de algunos de los estudios más recientes como, por ejemplo, el desarrollado entre ISTAS y la Universidad Autónoma de Barcelona sobre las condiciones de Trabajo y Salud después de un año de pandemia y en el que, a juicio de la docente, "llama la atención que más del 50 por ciento de los trabajadores, en concreto el 52,7 por ciento, considera que su salud ha empeorado durante el 2020 y 2021".
"Este es un dato muy importante que no debemos olvidar, sobre todo, teniendo en cuenta que el informe se hizo con los resultados de 25.000 trabajadores", ha indicado.
Así las cosas, valora, "debemos ponernos las pilas para ayudar y conseguir que nuestros trabajadores puedan superar esta lacra que supone la pandemia".
'CORONOFOBIA' O FATIGA PANDÉMICA
Como ha explicado Vicente Herrero, la coronofobia -también conocida como fatiga pandémica- se está produciendo "tras una situación que ha trastocado la vida social, familiar, laboral y personal en todos los países del mundo". Ahora "realmente se le ha puesto nombre a esa sensación de cansancio o agotamiento que vivimos por la incertidumbre en sí, la enfermedad, las medidas restrictivas y el cambio en la forma de vida que hemos tenido que aceptar".
Una fatiga pandémica que, como ha recalcado, "tiene manifestaciones en todos los niveles, al igual que puede ocurrir en situaciones de estrés prolongado". En este sentido, ha explicado, "hay manifestaciones físicas pero nos preocupan más las psicológicas que pueden derivar por un estrés mantenido y mal gestionado en mayores crisis de ansiedad prolongadas o incluso depresión".
También se puede llegar a notar "en la alteración del ciclo del sueño, el insomnio prolongado, la preocupación..."
Una situación que, en definitiva, afecta a cualquier ciudadano (trabajadores, estudiantes, personas que viven solas...) tanto en su entorno familiar o de ocio y, como no podría ser de otra manera, también en sus relaciones laborales. Una carga emocional que hay que saber gestionar y para lo que es fundamental contar con el apoyo de la empresa para poder llevarlo de la mejor manera posible.
REFORZAR EL CONCEPTO DE 'EMPRESA SALUDABLE'
Por ello, la experta de UNIR reconoce que "la salud laboral es una parte muy importante de la empresa que hay que tener en cuenta y que debemos cuidar" por los beneficios que puede conseguir. Por ello aboga por trabajar para conseguir "una empresa saludable" y reforzar este concepto que "cada vez se ve más".
Así, insiste, "dentro de una empresa cualquier plan que se ponga en marcha tiene que tener en cuenta que no puede ser un plan aislado sino que se debe incorporar en él tanto a los trabajadores, como a sus representantes, los gestores, administradores, las personas que forman en prevención... para trabajarlo como un todo y sacar su máximo beneficio".
Se trata de "hacer planes de bienestar que sean proactivos y que sepan tipificar las situaciones y manejar el concepto de salud mental y emocional. También deben priorizar algunos aspectos como la comunicación transparente para buscar soluciones juntos y dotarnos de los recursos médicos, materiales y humanos que sean necesarios para gestionar adecuadamente este problema". También es clave contar con un entorno saludable que implique bienestar.
Todo lo que ayude a que el "trabajador colabore" será fundamental para que estos planes tengan "éxito" porque "no debemos olvidar que el objetivo y destinatario único de estos planes son los propios trabajadores, su bienestar".
PLAN DE BIENESTAR
Finalmente, la docente de UNIR ha reflejado en unos puntos las claves para garantizar el éxito de estos planes como son, en primer lugar, incorporar la variable pandémica en la evaluación de los riesgos psicosociales de las empresas para poder adaptarse a la situación actual que estamos viviendo.
Una vez incorporada, identificar los síntomas y solicitar la ayuda adecuada buscando tanto la salud física como mental. Se trata de "atender a lo físico porque una persona en buenas condiciones podrá afrontar mejor las situaciones" pero sin olvidar "la debilidad psicológica. Complementar todo con actividad física y alimentación saludable será también beneficioso para sacar el máximo rendimiento a este plan.
Además, y para el nivel psicológico, "evitar la saturación de información, vivir en el presente, socializar un poco y mantener, dentro de las medidas, el contacto social" podrían ayudar a mejorar estos cuadros de estrés o ansiedad en el entorno laboral.