LOGROÑO, 30 (EUROPA PRESS)
El Fiscal mantiene su petición de hasta 25 años de internamiento en un centro psiquiátrico de carácter penitenciario para un hombre acusado por el atropello masivo del centro de salud de Haro la noche del 4 de septiembre de 2023.
Por su parte, las acusaciones particulares continúan pidiendo penas de prisión y algunos de estos letrados han elevado el delito de homicidio que pedían al principio al de asesinato. Justifican estas peticiones al considerar que el acusado no tenía alteradas totalmente sus capacidades cognitivas o volitivas en el momento de los hechos, sino solo parcialmente.
A su vez, la defensa del acusado solicita su absolución, eximente completa por la enfermedad mental (esquizofrenia paranoide) que padece.
Este viernes se ha celebrado -bajo la figura de jurado popular- el último día del juicio contra M.O.R., acusado de atropellar mortalmente a una persona y herir otras cinco, tras arremeter contra ellas con su vehículo a la entrada del parking del centro de salud de Haro. El suceso, como han ido explicando los testigos y diferentes expertos a lo largo del juicio -que ha durado cinco días- "ocurrió de forma sorpresiva, inmediata y voluntaria".
Los expertos que han comparecido en las sesiones corroboran que en el momento de los hechos el acusado se encontraba "dentro de un brote agudo/grave" por su enfermedad y tenía sus capacidades volitivas y cognitivas anuladas completamente.
Como también han defendido varios forenses, el procesado tiene "alterada la realidad" y siempre bajo la misma percepción: "Sentía que le perseguían, que querían acabar con él y que había un complot en su contra".
"REALIDAD PARALELA"
Tras elevar sus conclusiones provisionales a definitivas, el Fiscal se ha dirigido al jurado popular para justificar su petición de sentencia absolutoria y el internamiento del procesado para tratamiento médico. Estima que en este caso concurre la eximente completa de anomalía psíquica.
"Los hechos son terribles, los sanitarios no pudieron defenderse, pero hay que diferenciar el atropello múltiple de las circunstancias del acusado", ha destacado.
Recuerda que "tras ingresar en el hospital San Pedro e ir a prisión, a pesar del paso del tiempo, continúa con su trama de que alguien le quiere matar. Esa actitud es constante".
"Estamos ante un acusado que veía una realidad paralela y que tenía una alteración del juicio que era tal por su esquizofrenia".
Sobre si tomaba su medicación o no, el Ministerio Fiscal recuerda que "tenía un tratamiento inyectable, el acusado no rechazaba su medicación". El suceso explica "fue fruto de la locura".
"EL ACUSADO PUDO ELEGIR"
Por su parte, las acusaciones particulares -que defienden a los heridos y a la familia de la víctima- no coinciden en la petición de la Fiscalía porque, como han ido explicando al jurado, el acusado pese a su delirio (pensaba que le iban a atacar y le iban a matar) pudo "elegir" qué hacer.
"Independientemente de su realidad, si se sentía atacado podía hacer dos cosas; atacar para defenderse o huir por la rotonda. Y las dos opciones se le presentaron como viables. Por eso no puede ser una eximente".
En sus explicaciones, uno de los abogados de la acusación particular ha recordado al jurado popular que "en su propio delirio, él reconoció los hechos. Él aceleró. Eligió la opción delictiva y por tanto debe responder por sus actos. Debe ser condenado".
No comparten tampoco muchos de estos abogados que el acusado, en el momento de los hechos, "tuviera alteradas completamente sus capacidades" sino que las tenía alteradas de forma parcial.
DE HOMICIDIO A ASESINATO
Una de las letradas que ha decidido cambiar el tipo de su pena y calificarla de asesinato en vez de homicidio, ha explicado que lo ha hecho por el contenido "alevoso" que presenta el hecho.
Sobre si hay que aplicarle la eximente completa, la letrada ha pedido al jurado popular que tenga en cuenta que -en todos los días de juicio- "no ha habido peritos que puedan determinar que aquella noche el encausado tuviera ese brote psicótico porque nadie estuvo allí".
Así las cosas, expresa, "podría tener sus capacidades afectadas pero no anuladas. El encausado entendía y entiende que atropellar algo puede tener consecuencias graves".
"UNIDAD" DE LA FAMILIA DE LA VÍCTIMA
A su vez, la abogada que representa a la familia de la víctima (la madre y sus dos hermanos) -la acusación con la petición de prisión más elevada por el delito de asesinato consumado (pide 25 años de cárcel solo por el sanitario fallecido)- ha querido volver a poner de manifiesto la "unidad" que había en la familia y la situación que viven tras su pérdida.
También ha insistido, al igual que otros abogados, que "M.O.R. pudo elegir marcharse del lugar pero eligió ir al aparcamiento. Y todo ello hace que no se deba aplicar una circunstancia eximente".
Otro de los abogados ha insistido en que, debido a la velocidad del vehículo, con su acto, "podría haber matado a más personas" y recuerda al jurado que "los días previos hizo una vida normal. Viajó a Barcelona, a Bilbao, a Basauri, a Leiva... y parecía que lo hizo de forma exquisita. Esto no fue un accidente".
Algunos de los abogados han lamentado también que el acusado no haya querido declarar "ni siquiera a preguntas de su defensa".
"No nos cabe ninguna duda de que el acusado tenga esquizofrenia paranoide" pero como han querido expresar para justificar su petición de penas de cárcel "en la prisión hay gente con esta enfermedad que se encuentra en régimen común y bien atendidos".
También ha tomado la palabra la defensa de la novia de la víctima mortal quien afirma que nadie pone en duda la enfermedad del acusado y "el dolor que estos hechos causa en sus padres. Pero esas mismas consideraciones hay que tenerlas con las víctimas que sufrieron estos hechos. El acusado es responsable y debe pagar por ello".
Sobre la petición de eximente completa por su enfermedad, destaca, que los días previos al suceso, "no expresó su miedo de ser atacado, ni fue a una comisaría. Si hubiese tenido miedo real a perder su vida debería haberlo hecho".
LAMENTA "LAS DUDAS"
También ha tomado la palabra el abogado del propio acusado quien ha lamentado que las acusaciones particulares "duden" incluso de las palabras de los expertos y forenses que han hablado en el juicio sobre la enfermedad de la víctima como "si tuvieran un trato de favor" hacia él. Pide para él su absolución.
"No hablamos de una alteración pasajera o circunstancial sino de una enfermedad crónica. Sufría una descompensación psicótica grave. Se descarta cualquier posibilidad de simulación".
Además ha dejado claro que "ningún abogado de las acusaciones particulares ha presentado ningún informe que pueda desacreditar todo lo que han dicho los expertos". "No hay ni un solo motivo que pueda justificar un veredicto de culpabilidad en el acusado".
"Ellos se limitan a valores subjetivos para intentar acreditar que el acusado era consciente de lo que hacía pero sin ninguna prueba objetiva. Solo se han limitado a hablar de la tragedia que fue, hecho que nadie discute".
CUSTODIA DE UN FAMILIAR O LIBERTAD VIGILADA
El acusado, según defiende su abogado tras la intervención de los expertos, "puede hacer vida normal si sigue un tratamiento adecuado" y para éste "no procede medida de seguridad alguna" pero si "así lo estiman" se podría pedir la custodia de un familiar o libertad vigilada.
Ha matizado que si, finalmente, su cliente sale absuelto, "las indemnizaciones se irán abonando como se estime". Ha terminado mostrando su consideración a la familia de la víctima y los heridos.