LOGROÑO 25 May. (EUROPA PRESS) -
El Ministerio Fiscal pide una pena de dos años de cárcel para un acusado de un delito continuado de apropiación indebida. Presuntamente, el acusado se quedó con 72.722 euros de facturas a clientes que no registró. La vista oral está prevista para el lunes y el martes de la próxima semana en la Audiencia Provincial.
Según relata el escrito de acusación, el imputado, J.F.H., de 39 años de edad, trabajó, hasta diciembre de 1998, como comisionista de una empresa con sede en Haro y, durante ese año, cobró facturas a diversos clientes sin reintegrar su importe a la empresa.
El acusado, asegura el fiscal, se quedó el dinero, "con ánimo de enriquecimiento ilícito", y llegó a recaudar 72.722,74 euros. En su opinión, los hechos descritos constituyen un delito de apropiación indebida de especial gravedad atendiendo al valor de lo defraudado.
Pide, para él, dos años de cárcel y multa de 1.620 euros. En cuanto a la responsabilidad civil, pide que indemnice a la empresa en la que trabaja con el dinero que se quedó, teniendo en cuenta su actualización por la variación del Índice de Precios al Consumo (IPC).