Industrialización, formación y competitividad, claves de ARIC para responder a las necesidades de la Construcción - ARIC
LOGROÑO 30 Jun. (EUROPA PRESS) -
El clúster de la industria de la construcción de La Rioja - ARIC- ha definido en su Asamblea anual los próximos retos para impulsar el sector "que pasan por la industrialización, la formación y la competitividad" al tiempo que ha presentado las líneas de actuación para los próximos años".
"Las empresas socias han analizado los resultados de las actuaciones desarrolladas durante 2025, "un año marcado por el impulso de la innovación, la colaboración sectorial y la apertura a nuevos espacios de cooperación", ha expresado el presidente de la ARIC, Ismael Martín.
Entre las iniciativas desarrolladas destacan, la creación, junto con los otros seis homólogos de España la Red de Clústeres de la Construcción, la misión tecnológica a Reino Unido, la misión inversa sobre construcción industrializada, la jornada 'Construcción 4.0' junto a la Universidad de La Rioja, el taller CaixaBank Dualiza 'Forma a tu empleado ideal', la participación en foros nacionales vinculados a la industrialización del sector y, en el terreno divulgativo, la puesta en marcha de la serie de podcast 'Conversaciones constructivas con ARIC'.
De cara al futuro, se ha presentado el plan de acción para 2026, que continuará estructurado en torno a tres grandes ejes estratégicos: innovación, internacionalización, y talento y difusión. Como actuaciones previstas Martín ha destacado la creación de la Comisión BIM de La Rioja, el desarrollo de nuevas iniciativas de economía circular, la puesta en marcha de estudios sectoriales, nuevos proyectos colaborativos y acciones específicas en materia de formación y Formación Profesional Dual.
La Asamblea también ha abordado el nuevo marco estratégico de ARIC para el periodo 2026-2029, orientado a reforzar la competitividad de las empresas del sector mediante proyectos de I+D+i, digitalización, industrialización, sostenibilidad y generación de nuevas redes de colaboración. Este nuevo enfoque buscará conectar las necesidades de las empresas con oportunidades de innovación y aspirar a financiación regional, nacional y europea.
EL CUBO DE HIELO DEMOSTRÓ EL IMPACTO DE LA "CONSTRUCCIÓN EFICIENTE"
Los responsables de la ARIC también han presentado los resultados del reto del Cubo de Hielo, que ha comparado el comportamiento térmico de dos construcciones: una realizada según el estándar del Código Técnico de la Edificación (CTE) y otra bajo criterios Passivhaus.
Los datos obtenidos han mostrado diferencias significativas entre ambas soluciones, así, mientras que la construcción Passivhaus mantuvo una mayor estabilidad térmica y redujo la entrada de calor, con temperaturas interiores máximas de entre 12 y 15 grados durante buena parte del ensayo, la construcción convencional alcanzó valores de entre 30 y 33 grados.
El experimento evidenció que factores como el aislamiento, la estanqueidad, la eliminación de puentes térmicos y el control de las ganancias solares son determinantes para mejorar el comportamiento energético de los edificios y reducir las oscilaciones térmicas.
En el mismo contexto del estándar Passivhaus en que se enmarca este experimento, las responsables de la Plataforma Passivhaus de España han expuesto los detalles de la celebración de la conferencia anual, en octubre, en Logroño.
RETOS ACTUALES
Finalmente, los responsables y socios de la ARIC han analizado la situación del sector en el que han coincidido como principales asignaturas pendientes, la necesidad de mejorar la productividad, incorporar innovación y adaptarse a nuevos requisitos de sostenibilidad, por la optimización de recursos y porque constituyen las nuevas demandas de los clientes y usuarios de los edificios.
También han destacado la falta de profesionales cualificados y el relevo generacional, en un contexto, además, en el que se necesitan perfiles con nuevas competencias técnicas y digitales. A ello se suma la presión sobre los costes de materiales, energía y financiación, que condiciona la puesta en marcha de nuevos proyectos y dificulta el equilibrio entre oferta y demanda de vivienda.
Frente a estos problemas, se presentan como soluciones, ambiciosas pero necesarias, la industrialización de los procesos constructivos, mediante sistemas más eficientes y producción de componentes en entornos controlados. Junto a ella, la digitalización mediante herramientas como BIM, inteligencia artificial o sistemas avanzados de gestión, y la transición hacia modelos más sostenibles basados en la eficiencia energética, la economía circular y la reducción de emisiones, se sitúan como ejes fundamentales para la evolución del sector.