LOGROÑO 15 Sep. (EUROPA PRESS) -
El futuro Instituto de Investigación Vitivinícola se dedicará a "las líneas de investigación de mayo interés", según adelantó hoy el director general del Instituto de Calidad de La Rioja, Pedro Sáez Rojo. Entre estas destacó el genoma de la vid, "que ayudará a conocer sus condiciones de calidad y de resistencia".
Sáez Rojo ofreció hoy una rueda de prensa, acompañado por el jefe del Servicio de Investigación y Desarrollo Tecnológico (CIDA), Enrique García, en la que dio a conocer que, este año, La Rioja dedica 3,8 millones de euros a gestionar su labor investigadora (excluyendo el gasto de personal).
De este dinero, 2,3 millones, el sesenta por ciento, se dedica a la investigación y desarrollo (I+D) vitivinícola. García detalló que la financiación se desvía a cuatro líneas: el material vegetal, la tecnología de la producción vitícola, la tecnología de la vinificación y la microbiología enológica.
En cuanto al personal, en estos momentos trabajan en investigación vitivinícola nueve titulados superiores, de los que cinco son doctores y otros dos lo serán el próximo año; además de tres ingenieros; otros tantos ayudantes de laboratorio, siete becarios y dos administrativos.
Su trabajo lo realizan en las fincas de Valdegón, en Agoncillo, y La Grajera, donde cuentan con una bodega experimental en la primera y otra institucional en la segunda.
Bajo este prisma, la futura puesta en marcha del Instituto, dijo Sáez Rojo, se presenta como una forma de lograr que "la investigación vitivinícola alcance su máxima expresión desde el punto de vista cualitativo y cuantitativo".
En octubre, adelantó, se celebrará una reunión en la que se detallará el modelo de gestión de este instituto, en el que colaboran la Administración central y la Universidad de La Rioja, así como el proyecto científico.