Logroño limpia al año más de 200.000 chicles de las calles, una superficie similar a un campo de fútbol

Una operaria, limpiando chicles de la acera
EUROPA PRESS
Publicado 07/05/2018 13:06:19CET

   LOGROÑO, 7 May. (EUROPA PRESS) -

   Logroño limpia al año más de 200.000 chicles de las calles, una superficie similar a un campo de fútbol. Así lo ha destacado este lunes el concejal de Medio Ambiente, Jesús Ruiz Tutor, quien ha presentado una nueva campaña de sensibilización y concienciación sobre la limpieza de chicles en la capital riojana, bajo el lema '¡Me he quedado pegao! Ten limpia tu ciudad... de chicles'.

   Como ha señalado Ruiz Tutor, "durante estas semanas se ha distribuido carteles, con el eslogan de la campaña, que irán rotando por los espacios expositivos con los que cuenta el Ayuntamiento en diferentes puntos de la ciudad". La imagen de la campaña, "más impactante", muestra el rostro de un joven que se ha quedado pegado a un cristal.

   Este tipo de campañas, que se pusieron en marcha en 2011, "tienen como objetivo sensibilizar a los logroñeses, especialmente a los jóvenes, promover comportamientos sociales tan sencillos como envolver un chicle en un papel y tirarlo a la papelera y no generar un gasto superfluo".

   Ruiz Tutor ha indicado que "anualmente el gasto de limpieza de chicles en la ciudad de Logroño ronda los 50.000 euros, un pequeño detalle para los ciudadanos que tiene un gran coste para las arcas públicas".

   De hecho, el concejal ha detallado que "se estima que si la compra de un chicle cuesta unos 5 céntimos, limpiarlo del pavimento con una máquina especializada supone alrededor de 35 céntimos, casi siete veces más".

   De forma habitual, los medios humanos y materiales que participan en la limpieza de los chicles arrojados al suelo son un operario, en horario de mañana, y un vehículo dotado con un motor insonorizado y un productor de vapor moderno, de menor consumo energético. El rendimiento de la máquina especializada es la limpieza de unas 2 ó 3 unidades por minuto.

   Hay zonas especialmente afectadas por esta 'costumbre', como el Espolón, las Cien Tiendas o las proximidades de las tiendas de chucherías o heladerías y, en general, los puntos de ocio y hostelería de la ciudad, aunque es un problema que atañe a, prácticamente, toda la ciudad.

   En general, se pueden encontrar como media unos 17 chicles pegados por cada metro cuadrado de suelo. Esto significa que, al día, se limpian entre 700 a 750 chicles cada día, "es decir, 15.000 al mes y más de 200.000 al año, lo que viene siendo una superficie similar a la de un campo de fútbol".

   Ruiz Tutor ha incidido que, ante todo, "la mejor solución de la limpieza es no manchar, estamos ante un problema de limpieza, ya que las zonas afectadas vuelven a estar igual que como estaban antes de la limpieza en menos de seis meses". Además, ha incidido en "el deterioro que suponen los chicles en el suelo para la imagen de la ciudad".

   La Ordenanza municipal de Limpieza recoge sanciones leves, de 12 a 300 euros, para los que tiren chicles aunque "es muy difícil pillar a alguien en el momento de hacerlo". Por eso, ha pedido a los propios ciudadanos que, "si observan este tipo de conductas, se les diga que no lo hagan".

   Cada español consume una media de 3 kilos de este producto y de caramelos masticables al año. Si no se retiran, tardan en degradarse no menos de cinco años, con el consiguiente perjuicio para el medio ambiente, ya que acumulan, según estudios científicos, unos 50.000 gérmenes. Son, por tanto, un foco de infección, no sólo para los ciudadanos sino también para los animales que pasean por la calle.