LOGROÑO, 29 Jun. (EUROPA PRESS) -
Las elevadas temperaturas registradas en las últimas semanas han vuelto a poner de manifiesto una realidad que ya no puede considerarse excepcional. El cambio climático está modificando las condiciones en las que se desarrolla la actividad educativa y exige respuestas inmediatas, coordinadas y homogéneas para garantizar la salud y la seguridad del alumnado, del profesorado y del conjunto de la comunidad educativa.
Desde la Plataforma "entendemos que las medidas adoptadas hasta el momento son claramente insuficientes, no solucionan el problema y, además, no alcanzan al conjunto de los centros de La Rioja Asimismo, las intervenciones previstas responden a una planificación a medio y largo plazo que, siendo necesaria, no ofrece soluciones inmediatas a los problemas que ya están sufriendo los centros educativos".
La comunidad educativa necesita "respuestas para el próximo curso, no únicamente proyectos cuya ejecución se prolongará durante varios años".
Por ello, la Plataforma en Defensa de la Escuela Pública "consideramos imprescindible que la Consejería aborde esta cuestión desde una perspectiva integral". El cambio climático no solo implica olas de calor cada vez más frecuentes e intensas, sino también episodios de frío extremo, lluvias torrenciales, nieve, hielo o cualquier otra circunstancia meteorológica adversa que pueda afectar al normal desarrollo de la actividad educativa.
La Plataforma reclama que, junto a las inversiones estructurales necesarias para adaptar las infraestructuras educativas, todos los centros dispongan de forma unificada de:
Protocolos específicos de intervención frente a fenómenos meteorológicos adversos.
Criterios homogéneos que permitan valorar y aplicar medidas excepcionales cuando concurran situaciones de especial urgencia o emergencia que comprometan la seguridad o las condiciones adecuadas para el desarrollo de la actividad lectiva.
Igualmente, exigimos que la Consejería escuche a los propios centros educativos antes de planificar las actuaciones, con el fin de conocer las necesidades reales de cada uno de ellos y establecer intervenciones coherentes, eficaces y adaptadas a cada realidad.
Del mismo modo, "recordamos que existe normativa específica en materia de prevención de riesgos laborales que obliga a proteger la seguridad y la salud de las personas trabajadoras frente a los riesgos derivados de las condiciones ambientales. Su cumplimiento no puede quedar condicionado a futuras inversiones, sino que debe traducirse en medidas organizativas y protocolos de actuación efectivos desde el inicio del próximo curso".
La educación pública debe estar "preparada para afrontar los efectos del cambio climático con planificación, anticipación y responsabilidad. No podemos seguir actuando únicamente cuando se producen situaciones extremas. Es el momento de dotar a todos los centros educativos riojanos de herramientas claras, recursos suficientes y procedimientos comunes que permitan garantizar el derecho a una educación de calidad en condiciones de seguridad y bienestar".
Por todo ello, la Plataforma por la Escuela Pública en La Rioja solicita a la Consejería de Educación "la apertura inmediata de un proceso de diálogo con la comunidad educativa para consensuar estos protocolos y garantizar que entren en vigor con el comienzo del curso 2026-2027".