Publicado 24/10/2020 18:47CET

Ser positivos, rutinas y trabajar con nosotros mismos, claves para superar el cambio horario "casi sin darnos cuenta"

Insomnio
Insomnio - CLINICA UNIVERSIDAD DE NAVARRA - Archivo

   LOGROÑO, 24 Oct. (EUROPA PRESS) -

   Esta noche a las tres serán las dos. Una vez más nos enfrentamos a un nuevo cambio horario que, en esta ocasión, nos hará ver disminuir las horas de luz solar, sobre todo por la tarde. Solo una hora de diferencia pero que puede producir ciertas alteraciones en nuestro cuerpo a las que debemos encararnos de forma positiva y adquiriendo rutinas estables para superarlas casi sin darnos cuenta.

   Todo para plantar cara de la mejor manera posible a unos meses ya de por sí duros por la crisis sanitaria que estamos viviendo a causa del coronavirus y en donde, además, hay que sumar el frío del otoño y del invierno que tampoco ayudan. Estamos inmersos en dos épocas del año "en las que la mayoría de nosotros tenemos un estado emocional más bajo y el cambio de hora tampoco ayuda", ha afirmado la doctora en Psicología, Blanca Tejero Claver.

   Es más, ha continuado, "nos volvemos más aletargados, no estamos tan joviales ni alegres pero no es porque nosotros queramos sino porque nuestro cuerpo sufre cambios como, por ejemplo, la bajada de la serotonina o de la vitamina D". Aún así "sí que podemos hacer frente a este cambio con unas rutinas que nos permitirán sentirnos mejor con nosotros mismos".

   La también directora del Máster en Educación Especial de UNIR ha explicado a Europa Press que es "fundamental" tomar medidas para paliar esos efectos negativos cuanto antes.

PAUTAS RECOMENDABLES

   A pesar de que, como es lógico, "no podemos hacer nada con la falta de luz" sí que podemos trabajar "con nosotros mismos". Para ello, Tejero Claver apuesta por "tener una buena higiene del sueño, coger unas rutinas, contar con unos horarios más fijos para acostarse y levantarse y, si se puede, hay que evitar las siestas, sobre todo estos primeros días, hasta que hayamos acoplado el sueño al nuevo horario".

   Desde su punto de vista, estas sensaciones suelen durar entre tres o cuatro y días y, después, "tu cuerpo ya está completamente adaptado" aunque, como ha indicado la investigadora del grupo de 'Ciberpsicología' de la UNIR, "la crisis del coronavirus y sus consecuencias pueden hacer que estos síntomas duren un poco más".

   Para evitarlos en la medida de lo posible e intentar dormir mejor también ofrece algunos consejos que puedan ayudar a uno mismo a adquirir buenos hábitos que le permitan conciliar el sueño de una manera natural y sin trastocar demasiado nuestros horarios.

HÁBITOS

   Así las cosas, ha indicado, "sería bueno intentar cenar menos y que las comidas sean menos pesadas y más equilibradas". Además, aconseja incluso "adelantar un poco el horario de la cena para evitar sentirnos pesados a la hora de ir a la cama". No abusar del consumo de cafeína y practicar deporte también son importantes aunque, como aclara, "el deporte es mejor no hacerlo antes de ir a dormir porque en vez de cansarte, te puede activar".

   También ha asegurado que "no se debe ir a la cama" con el móvil en la mano porque "aunque en un principio creas que te facilita el sueño, es todo lo contrario". Lo mismo ocurre con la televisión, "la dejamos encendida y eso finalmente es peor para nuestro cuerpo". En este punto, ha remarcado, "sería bueno tener un programador para que la tele se apagara a una hora adecuada y luego no nos afecten las luces de las pantallas".

   Con respecto a la alimentación, ha destacado, ésta debe ser más equilibrada y la experta de la UNIR apuesta por productos que tengan vitamina D y que sean saludables como el pescado más graso (el salmón o el atún), queso o yemas de huevo que nos podrán ayudar en nuestra alimentación.

SIEMPRE QUE SE PUEDA, EXPOSICIÓN A LA LUZ NATURAL

   También considera "fundamental" tener una exposición a la luz. "Sabemos que el sol no está tan visible como en otras épocas del año, pero siempre es bueno aprovechar y levantarnos un poquito antes para dar un paseo por las mañanas o siempre que se puede, tomar la luz natural porque, el sol nos activa la melatonina pero también la luz de la calle es buena para nosotros".

   La profesora de la UNIR ha explicado que este cambio de hora, sobre todo, lo vamos a notar más en la "falta de luz por la tarde". En este sentido, ha explicado, "por las mañanas no notamos tanto esta situación porque nos amoldamos mejor" pero "a la tarde, cuando vemos que oscurece antes y que se nos hace el tiempo más largo es cuando peor lo pasamos. Además, a todo esto hay que unir que llega el frío, nos recluimos más en casa, las horas pasan más despacio y todo parece que nos cuesta más".

   Además, ha continuado, la falta de luz hace que perdamos vitamina D y que se produzca una bajada de serotonina, que es la hormona del bienestar, "por lo que también será normal sentirnos más cansados".

   También se realizan menos actividades en la calle porque hace frío, no se sale ni pasea como en verano, nos volvemos más sedentarios, hacemos menos ejercicio físico y todo ello, además, nos puede conllevar a un aumento de peso o llegar al trastorno afectivo estacional pero "si somos consientes y activamos las pautas necesarias no nos pasará esto".

¿A QUIÉN LE AFECTA MÁS?

   Para la experta de la UNIR, las personas que más notan estos cambios son, sin duda, los bebés y los niños pequeños "que son los que más acostumbrados están a sus rutinas" y los adultos con patologías previas, alguna discapacidad o los ancianos que son los que más "se desorientan" con este cambio.

   Aún con todo ello, ha afirmado, "es fundamental tener una visión positiva" porque "si no lo vamos a notar más y vamos a sufrir más este cambio de hora en un año en el que la pandemia también nos ha provocado ciertos trastornos, además de sanitarios, personales, laborales, sociales y familiares".

   El cambio de hora "nos afecta durante unos días pero, sin duda, si tenemos una buena actitud y trabajamos todas estas rutinas lo llevaremos mucho mejor", ha finalizado.