Siete y cinco años y medio de cárcel para los acusados de intentar matar a un joven en Villamediana

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Europa Press La Rioja
Publicado: jueves, 1 julio 2021 13:13

   LOGROÑO, 1 Jul. (EUROPA PRESS) -

   Los acusados de intentar matar a un joven, en julio de 2019, en un lugar apartado de Villamediana, han aceptado, en el caso de él, siete años de prisión - uno por robo, y seis por homicidio en grado de tentativa- y, ella, cinco y medio - uno por robo y cuatro y medio también por el intento de homicidio-

   Ha sido en la vista que ha tenido lugar está mañana en la Audiencia Provincial, en la que también ha aceptado alejamiento por diez años de la víctima. Para el acuerdo, que rebaja las penas, inicialmente previstas de 12 años de cárcel, con el Ministerio Fiscal se ha tenido en cuenta la atenuante de drogadicción del acusado y la de reparación del daño, ya que cada uno de ellos han depositado 2.000 euros.

   No obstante también han sido condenados a pagar 18.000 euros a la víctima en concepto de responsabilidad civil y otros 45.000 euros por daños morales y por las secuelas que sufre la víctima. También se valorará en ejecución de sentencia los gastos originados en el Seris. Ambos continuarán en prisión.

   Durante la vista se ha interrogado a la víctima que se ha ratificado en su declaración prestada ante la Guardia Civil y ante el Juez de Instrucción. La víctima ha relatado los hechos y se ha ratificado en su petición de indemnización y del móvil que le robaron. Se ha renunciado al resto de testigos y se ha dado por reproducida la pericial y prueba documental. Las partes también han rehusado informar sobre sus conclusiones.

   Sólo ha hablado el acusado para manifestar su arrepentimiento y justificar lo que sucedió por su adicción a las drogas.

HECHOS

   El escrito, al que ha tenido acceso Europa Press, narra unos hechos que se produjeron entre el 16 y 18 de julio de 2019. El 16, la acusada que era pareja del otro acusado, estuvo junto a la víctima - R.C.C.- , discutiendo "con ocasión de las sustancias estupefacientes que habían consumido".

   Posteriormente, la acusada dijo haber sufrido abuso sexual por parte de la víctima, tanto a la pareja de éste último, como a su propia pareja, también acusada en este proceso.

   A partir de ahí, los acusados planearon, en compañía de otra persona no identificaron, agredir a la víctima, que fue engañado el 18 de julio para que quedasen y hablar con la procesada de lo ocurrido el día que consumieron drogas.

   Ese día, la acusada acudió al lugar donde había quedado con R.C.C., en Villamediana, haciéndolo a bordo de su vehículo llevando en el asiento del copiloto a un perro, y escondidos en el maletero del

   vehículo a su pareja, el procesado, y a la tercera persona no identificada en el momento de la instrucción.

   Tras hablar unos instantes, le convenció para fumar un porro a

   un lugar apartado y soltar el perro. Cuando se dirigían por un camino, la acusada detuvo el coche, yendo a la parte trasera del vehículo, momento en que le propino un puñetazo a R.C.C.

OCULTOS EN EL MALETERO

   Seguidamente, la procesada abrió el maletero del vehículo, para que pudieran salir el procesado J. M.P. que portaba en la mano un bate de beisbol y la tercera persona no identificada. La víctima salió corriendo, siendo perseguido y golpeado en el brazo al interponerlo en la agresión que iba dirigida a su cabeza.

   R.C.C., siguió corriendo, aprovechando para pedir auxilio por teléfono a su tío, si bien fue alcanzado por los acusados y la tercera persona, que le tiraron al suelo, momento que el procesado comenzó a

   propinarle golpes con el bate de beisbol por el cuerpo, hasta que el bate se rompió, mientras que la otra persona no identificada le propinaba patadas en las costillas, en las lumbares y en la cara.

   En ese momento A.R.H., cogió el teléfono de la víctima que se le había caído mientras era golpeado, para evitar que pudiera pedir ayuda.

   Tras romperse el bate de béisbol, la otra persona no identificada, le dio al procesado una navaja, que J.M.P. abrió comenzando a clavarla en el cuerpo de la víctima con el propósito de acabar con su vida, mientras

   gritaba "te vas a cagar, te vas a cagar", al tiempo que también le propinaba patadas por todo el cuerpo.

   Finalmente, los procesados y la tercera persona no identificada, abandonaron el lugar llevándose consigo el teléfono de R.C.C., dejándolo tirado, siendo asistido por unas personas que circulaban en

   moto, que procedieron a llamar al SOS Rioja 112 solicitando una ambulancia. Al lugar llegó una patrulla de la Guardia Civil, que prestó los primeros auxilios sanitarios hasta que llegó la ambulancia.

    Como consecuencia de la agresión, la víctima sufrió diferentes lesiones de las que tuvo que ser operado e incluso ser tratado por la Unidad de Salud Mental, de lo que tardó en curar 220 días, teniendo como secuelas varias cicatrices.

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