Una tesis desarrollada en la UR identifica los riesgos delictivos tradicionales y emergentes del sector de los eSports - UNIVERSIDAD DE LA RIOJA
LOGROÑO, 20 Abr. (EUROPA PRESS) -
Una tesis ha identificado los tipos delictivos más probables en el sector de los deportes electrónicos (eSports), una industria emergente caracterizada por una regulación dispersa e incompleta, lo que actúa como un elemento criminógeno que favorece la aparición de conductas ilícitas.
Amenazas e injurias vertidas en chats, revelación de secretos estratégicos, estafas y fraudes, organización de torneos sin autorización, entre los tradicionales; y daños informáticos a servidores, blanqueo de capitales mediante criptomonedas o el dopaje electrónico, entre los emergentes; son algunos de estos delitos.
Así se trasluce de la tesis doctoral 'Riesgos delictivos en el entorno de los deportes electrónicos' con la que David García Carmona ha obtenido el grado de doctor por la Universidad de La Rioja.
Desarrollada en el Departamento de Derecho -en el marco del programa 282D Doctorado en Derecho y Cambio Social (Real Decreto 99/2011)- esta tesis ha sido dirigida por Sergio Pérez González y ha logrado la calificación de sobresaliente 'cum laude'.
Los deportes electrónicos o eSports constituyen una industria emergente que ha experimentado un crecimiento exponencial en los últimos años, impulsado por la digitalización y la globalización.
Este fenómeno ha transformado la forma de concebir la competición, generando un ecosistema profesional complejo en el que confluyen intereses económicos, tecnológicos, mediáticos y sociales.
En España, el sector ha alcanzado una notable relevancia económica y social, con unos ingresos previstos en 2026 de 53 millones de euros -frente a los 27 de 2021- y 19 millones de consumidores; eventos de gran impacto mediático y la creación de numerosos puestos de trabajo vinculados a clubes, ligas, organizadores de competiciones, plataformas de retransmisión y publishers.
Sin embargo, este desarrollo se ha producido sin una regulación específica que ordene de forma coherente la actividad, lo que plantea importantes riesgos jurídicos y criminológicos. La ausencia de un marco normativo propio genera una situación de inseguridad jurídica para los distintos actores que conforman el ecosistema de los eSports.
Jugadores, clubes, organizadores de eventos, ligas y federaciones, tanto oficiales como autodenominadas, operan dentro de un entramado normativo fragmentado, basado en la aplicación de normas generales del derecho penal, deportivo, laboral y mercantil que no siempre resultan adecuadas para una actividad digital, global y multijurisdiccional.
Este vacío regulatorio, unido a factores propios del sector como la elevada competitividad, la presión económica y mediática, la monetización digital y la diversidad cultural de los participantes, actúa como un elemento criminógeno que favorece la aparición de conductas ilícitas.
En su tesis doctoral, David García Carmona analiza, a partir de esta ausencia normativa específica, la potencial comisión de conductas delictivas en el ecosistema de los eSports y su encaje dentro del Código Penal.
Así, la tesis identifica las tipologías delictivas más probables en el contexto de los eSports, distinguiendo entre delitos tradicionales adaptados al entorno digital y delitos emergentes propios del uso intensivo de tecnologías de la información.
Entre los primeros se incluyen las amenazas e injurias vertidas a través de chats, redes sociales y retransmisiones en directo; la revelación de secretos estratégicos, contractuales o personales; las estafas y fraudes relacionados con la venta de cuentas virtuales, la organización de torneos sin autorización o determinados mecanismos de monetización digital; y los delitos de corrupción en los negocios, especialmente la manipulación de competiciones vinculada a sistemas de apuestas.
Entre los delitos emergentes destacan los daños informáticos dirigidos a servidores y sistemas que sustentan las competiciones, los delitos contra la propiedad intelectual, el blanqueo de capitales mediante criptomonedas y otros activos digitales, y el dopaje electrónico mediante el consumo de sustancias psicoestimulantes para mejorar el rendimiento competitivo.
Desde este análisis, y sin perjuicio de que las previsiones penales vigentes puedan considerarse, en términos generales, suficientes, el doctor García Carmona valora la necesidad de realizar ajustes legislativos o interpretativos para garantizar una tutela efectiva de los bienes jurídicos afectados, con especial atención al concepto de deporte en el marco del Código Penal.
Finalmente, subraya la importancia de complementar la respuesta penal con medidas preventivas, como la implantación de programas de cumplimiento normativo y la formación específica de jugadores y profesionales del sector, como instrumentos clave para reducir riesgos, fomentar una cultura ética y contribuir a la profesionalización y sostenibilidad de la industria.