Publicado 21/06/2020 11:59:21 +02:00CET

"Vamos a asistir a una sociedad mucho más desconfiada de su seguridad"

Manuel Herrera Gómez, doctor en Ciencias Políticas y Sociología (con Premio Extraordinario) y licenciado en Geografía e Historia y Filosofía por la Universidad de Granada.
Manuel Herrera Gómez, doctor en Ciencias Políticas y Sociología (con Premio Extraordinario) y licenciado en Geografía e Historia y Filosofía por la Universidad de Granada. - UNIR

   Sociólogo señala que la pandemia como espejo de la sociedad ha hecho aflorar "lo mejor y lo peor" de la misma

   LOGROÑO, 21 Jun. (EUROPA PRESS) -

   El catedrático de Sociología y profesor del Máster en Intervención Social de UNIR, Manuel Herrera, ha considerado que, tras la pandemia, "vamos a asistir a una sociedad mucho más desconfiada de su seguridad".

   En una entrevista a Europa Press, Herrera ha relatado cómo "las crisis unen, pero también agudizan lo peor que llevamos dentro".

   Así, la crisis de la COVID-19 ha "ayudado a descubrir a nuestros vecinos, ha tejido relaciones", lo cual "se llama solidaridad de apoyo para la subsistencia", pero también se han vivido escenas de rechazo a sanitarios.

   En cuanto a la enseñanza de la pandemia como espejo de la sociedad ha indicado que "veníamos de la sociedad del conocimiento, la tecnología, el postcapitalismo" y nos hemos adentrado en la sociedad de la "vulnerabilidad y la incertidumbre".

   Se ha "reflejado, en buena medida, nuestra debilidad como seres humanos", de forma que hemos asistido al alumbramiento de lo que ha denominado la sociedad de la incertidumbre en búsqueda de seguridad.

   En su opinión "todavía es pronto para llegar a unos extremos de brocha gorda" con "afirmaciones" como que nos hemos convertido en una sociedad menos individualizada.

   Sí veníamos, ha añadido, de una sociedad individualizada en la que se había perdido el espíritu comunitario, pero con la crisis "ha aflorado lo mejor y lo peor; hemos visto manifestaciones solidarias y protestas en torno a la gestión de la pandemia, se acentúan los estados de ánimo tanto en positivo como en negativo y la sociedad refleja eso".

   La crisis de la pandemia ha roto la vida cotidiana y, tras las situaciones de tensión, ha relatado, nos encontraremos con aumentos de depresiones, estrés, ansiedad... y los distintos colectivos se lanzarán a una búsqueda de seguridades porque se ha puesto a prueba lo que significa la globalización.

   En la nueva normalidad, en la que habrá que guardar una distancia de seguridad sanitaria, el catedrático ha señalado cómo "somos una cultura que ha hecho del beso y el abrazo patrimonio", algo "muy diferente a la frialdad nórdica" y, durante una temporada, nos tendremos que acostumbrar a mantener la distancia.

   En cuanto a si eso influirá en la sociedad, ha creído que "es pronto para saberlo". Son "pequeñas mutaciones a las que estamos asistiendo" pero, ha dicho, aún no es pronto para saber en qué influirá.

   Para Herrera, la situación vivida no se puede comparar con otras anteriores, porque nunca había habido una "repercusión global" en un "mundo interconectado", por lo que antes era posible "cortar los focos".

   Los cambios que haya, sí ha afirmado, deberán hacerse no por decreto, sino emanados de la sociedad. Así, los poderes públicos, ha entendido, deben estar "atentos" a esos cambios, para que los decretos sean "reflejo de comportamientos sociales".

   En este sentido, se ha referido a nuevas prácticas en el mundo laboral, educativo, las relaciones, el consumo y ha entendido que "un gobierno justo es aquel tiene presentes los cambios, las necesidades de la sociedad" y sería "injusto" que los cambios viniesen por decreto.

   Ha creído que una de las consecuencias de la pandemia es que se le ha empezado a dar más importancia a la conciliación, ya que ha habido una "colonización, por parte del trabajo, de los espacios privados", que es donde se desarrolla la "primera socialización" de las personas.

   Herrera ha transmitido la "idea" de que, en estos momentos, los poderes públicos deben "buscar nuevas formas de conexión entre la sociedad y el Estado, escuchando mucho a la sociedad y teniendo presente que se precisan distintas miradas, que es mejor unir que crear cordones sanitarios y separar, y eso se debe reflejar en unos presupuestos que nazcan del consenso".

Contador