El 36,3 por ciento de los madrileños come fuera de casa entre semana y demasiado deprisa, en poco más de media hora

En los últimos seis años, la compra de frutos secos ha aumentado un 87,2 por ciento y la de platos preparados, un 76,4 por ciento

Europa Press Madrid
Actualizado: lunes, 30 octubre 2006 14:27

MADRID, 30 Oct. (EUROPA PRESS) -

El 36,3 por ciento de la población de la Comunidad de Madrid come fuera de casa de lunes a viernes, fundamentalmente en restaurantes y comedores de empresa, y le dedica de media 36 minutos. En el caso de la cena, el porcentaje de los que no la realizan en el hogar baja al 10 por ciento, pero el tiempo que emplean es, de nuevo, demasiado bajo, 32 minutos como promedio.

Así lo explicó hoy la viceconsejera de Calidad Asistencial, Salud Pública y Consumo, Belén Prado, en la presentación del Diagnóstico de Situación 2006 sobre Alimentación y Nutrición en la región, elaborado por segundo año.

El estudio refleja también que el 21,5 por ciento de los madrileños dice tener algún problema de salud que condiciona su alimentación, mayoritariamente colesterol alto, hipertensión y diabetes. Llama la atención, sin embargo, que muy pocos (el 4,9 por ciento) de los ciudadanos consultados menciona la obesidad como un factor a tener en cuenta en sus comidas.

"No nos alimentamos tan bien como pensamos", advirtió Prado, partidaria de hacer cinco comidas diarias, frente a las tres que parecen consolidadas entre la población, y dedicarles más tiempo; reforzar la ingesta de frutas y verduras, y reducir la de chucherías en los niños; y hacer ejercicio físico moderado.

En este sentido, el informe revela que los madrileños adultos comen demasiada carne y derivados, concretamente 1,5 raciones al día cuando la recomendación dietética es de alguna semanal; y poco pescado (0,6 raciones al día frente a las 3-4 semanales que aconsejan los expertos). El apartado de dulces, bollería y pastelería también presenta tasas de consumo excesivas: 0,6 raciones diarias, mientras que lo deseable sería alguna al mes.

DEMASIADA CARNE, BOLLERÍA Y CHUCHERÍAS

En el caso de la población juvenil, se advierte de nuevo un exceso de consumo de productos cárnicos, bollería y chucherías saladas, y déficit de frutas y verduras. La situación se agrava si se tiene en cuenta que el 80 por ciento de la población adulta no realiza actividad física con regularidad en su tiempo libre, porcentaje que en los jóvenes alcanza el 10 por ciento.

Si se comparan los hábitos alimentarios de la Comunidad de Madrid con los del resto de España no se encuentran diferencias significativas salvo en el consumo de agua mineral embotellada y de pan, que presentan un descenso del 66,7 y 22,6 por ciento con respecto a la media nacional, respectivamente. Además, en esta comunidad autónoma se destina un 16 por ciento del presupuesto a la cesta de la compra, frente al 19,5 por ciento de la media nacional.

La evolución de los patrones de consumo de la región desde 1999 indica que desde entonces ha aumentado la compra de frutos secos (un 87,2 por ciento) y platos preparados (un 76,4 por ciento), seguidos de aceitunas, frutas frescas, productos de la pesca y derivados lácteos. Por el contrario, ha bajado la adquisición de vinos, legumbres secas, sidra, pastas, margarina y pan.

OBESIDAD Y DIETAS

Respecto al exceso de peso, el Diagnóstico de Situación 2006 señala que en los adutos (de 18 a 64 años) la obesidad se da en un 8,5 por ciento y el sobrepeso, en el 29,8 por ciento, siendo mucho más frecuentes ambos trastornos en la mujer que en los hombres y presentando un rápido incremento paralelo al avance de la edad.

Mientras, en la franja de edad de 15 a 16 años, el sobrepeso afecta al 10,9 por ciento y la obesidad, al 1,3 por ciento, pese a lo cual el 35,5 por ciento de las chicas y el 16,3 por ciento de los chicos tienen una percepción errónea de su imagen corporal y creen estar gordos u obesos.

Se estima, por otro lado, que la tasa de obesidad entre la población infantil crece a un ritmo anual del 3 por ciento, según dijo el subdirector general de Alimentación, Felipe Vilas. El 82,4 por ciento de los padres se consideran responsables de este problema, aunque el 20,2 por ciento de ellos menciona en segundo lugar la poderosa influencia de la publicidad.

ALIMENTOS FUNCIONALES

Cabe destacar que la principal motivación para realizar régimen alimentario es el deseo de adelgazar, sobre todo en las jóvenes, y que en ambos sexos se hace sin prescripción facultativa, lo que constituye una práctica de riesgo.

A este respecto, el informe no dedica ningún apartado a trastornos como anorexia o bulimia, si bien el director general de Salud Pública y Alimentación, Agustín Rivero, incidió en que es "un error" pensar que son "un problema de alimentación como tal" cuando, en realidad, están más relacionados con la salud mental.

El estudio sí dedica especial relevancia a los llamados alimentos funcionales, ya generalizados en el mercado a nivel mundial y caracterizados por reforzar los valores nutricionales clásicos y, en algunos casos, reducir el riesgo de aparición de ciertas enfermedades. No obstante, aún no existe una normativa europea ni estatal que los regule.

Así, predominan los que contienen esteroles vegetales (propios de las mantequilla y margarina), incorporan ácidos grasos esenciales (tipo omega 3, presente en muchas leches), los probióticos (en yogures tipo Bio), los prebióticos (en la fibra alimentaria), los que incorporan soja y los enriquecidos.

Los yogures y otros lácteos acaparan el 70 por ciento del mercado de alimentos funcionales, seguidos de las bebidas (un 11 por ciento), y chicles y caramelos (un 7 por ciento). El informe de la Consejería de Sanidad y Consumo refleja que casi el 90 por ciento de la población conoce este tipo de productos y que el 34,4 por ciento cree en sus beneficios.

EL MOMENTO DE LA COMPRA

Por último, sobre los hábitos de compra, el Diagnóstico de Situación revela que la mujer es principalmente quien se encarga de esta tarea, sobre todo en supermercados, mercados y tiendas tradicionales, e hipermercados. Prima la proximidad del establecimiento en la elección del mismo y el 79,8 por ciento de los ciudadanos adquiere siempre las mismas marcas.

Para modificar progresivamente los patrones alimentarios de la población madrileña y fomentar hábitos saludables, la Consejería de Sanidad y Consumo ha puesto en marcha desde 2005 diversas campañas de concienciación ciudadana en colaboración de restaurantes, colegios, oficinas de farmacia y sociedades científicas, y ha potenciado también las jornadas formativas con los profesionales del sector.

Además, se han implantado los denominados 'desayunos saludables' en diversos centros educativos de la región en los que han participado más de 7.000 escolares. En esta línea de trabajo, se asesora en la composición nutricional del menú escolar a través de técnicos o con el taller itinerante sobre Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad, que ha recorrido distintas localidades y puntos de la región y ha recibido a más de 15.000 escolares.

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