MADRID 24 Sep. (EUROPA PRESS) -
Un 73 por ciento de los madrileños no cree que vaya a perder su empleo en los próximos meses, según la tercera oleada del año de Randstad Workmonitor, estudio internacional sobre las expectativas laborales de los trabajadores, lo que les sitúa en cabeza del ranking nacional con nueve puntos porcentuales por encima de la media española (64 por ciento).
Según el estudio, a nivel nacional, destaca el aumento de la confianza de los españoles en mantener su puesto de trabaja, ya que la evolución de la muestra en este último punto refleja que el temor por la continuidad en su actual empresa disminuye cinco puntos porcentuales respecto al anterior trimestre y se sitúa como la cifra más baja no solo del 2012 sino del último año.
En el contexto europeo, este dato sitúa a España al nivel de países como Noruega (36 por ciento) e Italia (36 por ciento) y sólo superado por Grecia, donde casi la mitad de los profesionales helenos (47 por ciento) reconoce tener miedo por perder su actual puesto de trabajo. Eso sí, todavía lejos de países como Suecia (19 por ciento), Suiza (20 por ciento) y Alemania (20 por ciento), donde las dudas ante los empleo son aún menores.
Por otro lado, a la hora de confiar en mantener su actual puesto de trabajo, la opinión de las mujeres (67 por ciento) es superior a la de los hombres (60 por ciento), aunque en ambos casos se destaca un amplio respaldo a esta tesis. Donde sí se establecen diferencias es en función de la edad. Los más convencidos de su permanencia en su empresa son los profesionales con edades comprendidas entre los 55 y los 64 años de edad, es decir, los que se encuentran más cerca de la jubilación.
Tras ellos se encuentran los más jóvenes de entre 18 y 24 años de edad (65 por ciento), que en su mayoría están ante la oportunidad de entrar en el mercado laboral. En el lado opuesto de la balanza los profesionales de entre 35 y 44 años (56 por ciento) son quienes en menor medida abogan por esta percepción.
LA FORMACIÓN, UN FACTOR DETERMINANTE EN LA CONTINUIDAD
En el mercado laboral, la formación se ha convertido en un factor cada vez más importante a la hora de poder acceder a un empleo. Pero la instrucción no es solo un valor seguro para acceder a un empleo, sino para conservarlo.
Así, los trabajadores que presentan un nivel formativo alto (67 por ciento) son los que más apuestan por su continuidad laboral, mientras que los profesionales con un nivel de estudios bajo (60 por ciento), son los que ven con más dudas su futuro profesional.
Por tanto, el Informe Randstad Workmonitor refleja el perfil del profesional español que se muestra confiado en mantener su actual empleo: mujer, de entre 55 y 64 años de edad y con un nivel educativo alto.
LOS ESPAÑOLES APUESTAN POR LA ESTABILIDAD
Una de las conclusiones del estudio es que, ante el actual contexto económico, los españoles optan por la seguridad profesional y apuestan por desarrollar su carrera en su actual empresa.
De hecho un 79 por ciento de los trabajadores españoles no está buscando otro empleo, cifra similar a la de la anterior oleada, sólo superada en Europa por Bélgica (84 por ciento) y Dinamarca (80 por ciento) y al mismo nivel que Alemania (79 por ciento).
En el lado contrario, suecos (41 por ciento), griegos (35 por ciento) e italianos (29 por ciento) son los ciudadanos comunitarios que con mayor intensidad se encuentran buscando un empleo alternativo al que ya tienen.
BAJA MOVILIDAD POR PARTE DE LOS ESPAÑOLES
La combinación del miedo a perder el empleo, las expectativas de promoción internas, el porcentaje de personas que han cambiado de trabajo en los últimos meses y la satisfacción laboral dan como resultado un índice que sirve para comparar los posibles cambios en el mercado de trabajo en los próximos meses: el Índice de Movilidad Laboral.
En la tercera oleada de 2012 España cuenta con un índice de 99, un punto más que en el trimestre anterior y en línea de países como Suecia (99), Suiza (98) o Grecia (98).
Por último, el Randstad Workmonitor refleja una tendencia similar en nuestro país desde 2010, aunque fue en el segundo trimestre de 2011 cuando alcanzó su mayor cuota con un registro de 107. En un año, esta cifra ha descendido ocho puntos.