Absuelta la líder de Hogar Social Madrid de islamofobia en el ataque a la mezquita de la M-30

Archivo - La líder del grupo neonazi Hogar Social Madrid (HSM), Melisa Domínguez.
Archivo - La líder del grupo neonazi Hogar Social Madrid (HSM), Melisa Domínguez. - Juan Barbosa - Europa Press - Archivo
Actualizado: miércoles, 14 diciembre 2022 11:17


MADRID, 14 Dic. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia Provincial de Madrid ha absuelto a la líder del grupo neonazi Hogar Social Madrid (HSM), Melisa Domínguez, de un delito de incitación al odio del que había sido acusada por el ataque que lideró contra la mezquita de la M-30 el 22 de marzo de 2016 después de los atentados yihadistas de Bruselas.

Así consta en una sentencia, a la que tu acceso Europa Press, en la que los magistrados exoneran a Melisa y a otros once integrantes de HSM de los delitos de incitación al odio y desórdenes públicos. La Sección Quinta acuerda además declarar el 50% de las costas procesales de oficio y el otro 50% se lo impone a Red Española de Inmigración y Ayuda al Refugiado.

Durante el juicio, que se celebró el pasado mes de octubre, Melisa Domínguez, se reafirmó en la protesta de aquella noche frente a la mezquita por "financiar el yihadismo terrorista", manifestando que no se arrepentía de nada y que no cambiaría "ni una coma" del comunicado que entonces difundió por las redes sociales.

La concentración se produjo después de un ataque terrorista en Bruselas (Bélgica), en el aeropuerto internacional Zaventem y en la estación de metro Maelbeeck, con decenas de fallecidos y cientos de heridos.

La ahora absuelta manifestó ante el tribunal que se optó, sin que hubiera una planificación previa, por la Mezquita de la M-30 por la investigación que había en curso en la Audiencia Nacional publicada por varios medios y ante "los indicios de financiación del terrorismo a través de una especie de impuesto revolucionario al rezo".

NO PROVOCARON ISLAMOFOBIA

Entienden los magistrados que no ha quedado probado que la intención de los acusados fuera la de provocar algunos comentarios publicados en redes sociales de carácter islamófobo, hispanófobo, antifascistas, anticomunistas, anticatólicos y antiamericanos.

Afirman que esos comentarios son "un cúmulo de conversacionesacaloradas y descontroladas entre personas que se llegan a insultar entre sí con ofensas tanto al Islam como al Catolicismo pero también en contra del comunismo y del fascismo".

"Entendemos que se trata de opiniones que sus participantes publican a media que se van respondiendo unos a los otros que se escapa con la protesta de los acusados", subrayan.

Tampoco dan por acreditado que, con motivo de la protesta, "se causaran lesiones a persona alguna ni daños en propiedad privada o pública de la zona, como tampoco se obstaculizó la vía pública ni se invadieron instalaciones o edificios".

La sentencia absolutoria impone a la acusación particular el pago del 50% de las costas procesales, dado que en su escrito no se explicita "ni en qué consistieron tales desordenes públicos ni la concreta participación de los acusados en ellos".

Así, expone que esta parte mantuvo su acusación después de que los agentes policiales intervinientes y el Vigilante de Seguridad de la Mezquita dejaron "muy claro que no se produjeron nilesiones en persona alguna ni daños en las cosas".

PANCARTA EN LA PASARELA DE LA M30

La acción de Hogar Social Madrid consistió en una concentración en los alrededores del templo, colgando una pancarta en la pasarela de la M30 en la que se podía leer; "Hoy Bruselas, ¿mañana Madrid". En cada lado del cartel colocaron dos botes de humo. Tras ello, se difundieron las imágenes y un comunicado a través de las redes sociales, lo que generó, según el fiscal, cientos de comentarios islamófobos.

El fiscal, que solo acusaba a la líder del grupo y le solicitaba tres años de cárcel, entendía que en su conjunto la acción global de protesta sustentó "un discurso del odio" que se llevó a las rede sociales y generó cientos de comentarios discriminatorios hacia el Islam y las personas que profesan esta religión.

La acusación particular, en nombre de Red Española de Inmigración y Ayuda al refugiado, solicitó 4 años de cárcel para Melisa por incitación al odio y desórdenes públicos. Al resto de encausados les pedía dos años de cárcel al resto de acusados por desórdenes públicos, con la agravante de incitación al odio.

Las defensas solicitaron al tribunal la libre absolución de sus patrocinados en la futura sentencia que se dicte ante la falta de pruebas del delito de desórdenes públicos.

En su declaración, Melisa se reafirmó ante el tribunal de la acción cometida en las proximidades del centro islámico por "financiar el yihadismo terrorista". "No me arrepiento de contar una verdad", aseveró a los medios.

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