Actualizado 27/09/2012 21:43 CET

Agentes forestales alertan de una grave plaga forestal en los pinares del Valle Alto del Lozoya

Plaga forestal
EUROPA PRESS/APAF MADRID

MADRID, 27 Sep. (EUROPA PRESS) -

La Asociación Profesional de Agentes Forestales de la Comunidad de Madrid (APAF) Madrid ha alertado este jueves de la llegada de una "grave plaga forestal" que está afectando a los pinares del valle alto del Lozoya, en pleno corazón del futuro Parque Nacional.

La plaga está protagonizada por un insecto del orden de los himenópteros llamado 'Diprion pini', una de los mayores en el mundo animal, al que pertenecen hormigas, abejas y avispas. El daño en los pinos los causa en estado larvario, ya que es en esta fase de su ciclo biológico cuando se alimenta de las acículas de estos pinos. Los adultos viven pocos días, los suficientes para procrear y poner las puestas en las acículas.

No es la primera vez que esta plaga afecta a terreno forestal de la región, ya en 1998 atacó con severidad grandes masas de pinares en el valle de la Fuenfría.

Según ha explicado APAF Madrid, es una especie que presenta lo que se denomina una diapausa prolongada, esto es, que permanece en estado de pupa, latente, hasta cuatro años, eclosionando cuando hay unas condiciones favorables de temperatura y humedad.

Es por ello que puede estar años sin dar síntomas, o existiendo solo pequeños y localizados ataques, de los que los árboles se recuperan fácilmente.

"El problema llega cuando las condiciones son ideales y las eclosiones son en masa, las defoliaciones son severas, como este año, y a esto se suma la gran escasez de lluvias, provocando tal debilitamiento de los árboles que puede provocarles la muerte. El paisaje de cumbres adquiera un tono pardo, como si de árboles secos se tratara", han detallado.

A primeros del pasado mes de agosto los agentes forestales de la Comarca II-Lozoya localizaron un importante ataque de 'Diprion pini' en los pinares de Lozoya y Navarredonda.

En dichos municipios han detectado ataques de diversa intensidad en los últimos años, siempre en terrenos situados por encima de 1.700 metros de altura y afectando el último a una superficie aproximada de 250 hectáreas.

Ante los graves daños observados, los guardabosques han informado de que han dado aviso mediante el oportuno informe a la Sección de Defensa Fitosanitaria de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la Comunidad de Madrid.