Aguirre cree que la caída del voto socialista se debe a la promesa de pleno empleo que hizo Zapatero en 2008

"La realidad ha convertido esa promesa en la mayor destrucción de empleo de toda la Historia", apunta

Aguirre
EP
Europa Press Madrid
Actualizado: martes, 14 junio 2011 17:32

MADRID, 14 Jun. (EUROPA PRESS) -

La presidenta de la Comunidad de Madrid en funciones, Esperanza Aguirre, ha considerado este martes que la caída del voto socialista en los pasados comicios autonómicos y municipales se debe a la promesa de pleno empleo que hizo José Luis Rodríguez Zapatero como candidato a la Presidencia del Gobierno en 2008 y que "la realidad ha convertido en la mayor destrucción de empleo de la Historia".

Durante el discurso de investidura que ha pronunciado en la Asamblea de Madrid, la dirigente autonómica ha manifestado que si existen "muchos ciudadanos que desconfían de los políticos" es "en gran medida por las falsas promesas que hacen".

En este sentido, ha puesto como ejemplo la promesa de Zapatero. "Creo que la caída del voto socialista y la pérdida de credibilidad de los socialistas se deben en parte a aquella promesa de alcanzar el pleno empleo que con enorme irresponsabilidad hizo su candidato a la Presidencia del Gobierno en 2008, promesa que la realidad ha convertido en la mayor destrucción de empleo de toda la Historia", ha precisado.

Por ello, ha sostenido que "solo" puede ofrecer a los madrileños su compromiso de trabajar "de forma incansable", de volcarse con ellos y "de explorar todas las vías que puedan traerles prosperidad y empleo". "Esa entrega a mi trabajo es además la forma que tengo de agradecerles la confianza que me han otorgado", ha apostillado.

"Nuestras políticas y propuestas tenemos que diseñarlas de acuerdo con el marco de profunda crisis en el que estamos sumidos", ha advertido Aguirre, que ha expuesto su "convicción más absoluta y firme" en que "las grandes crisis con las mejores oportunidades para corregir los defectos y rectificar errores".

"MÁS REFORMISTA QUE NUNCA"

Aguirre ha anticipado que su programa de Gobierno "es, en esta ocasión, más reformista y más ambicioso que nunca". "Lo verdaderamente difícil, que exige de un Gobierno demostrar su capacidad y competencia es gobernar cuando los ingresos disminuyen dramáticamente", ha afirmado.

Y es que para ella, "esta crisis ha tenido como primera consecuencia la de demostrar en la práctica el fracaso rotundo de la políticas socialistas y de manera especialmente clara las de los socialistas españoles", que han hecho, según ha explicado, lo contrario de lo que propugnó el exprimer ministro británico Tony Blair, que dijo que no antepondría el dogmatismo.

"Hay dos materias, como son el Empleo y la Educación, donde el dogmatismo de los socialistas españoles ha demostrado cómo as buenas intenciones, que no pongo en duda que las tuvieran, son a veces la mejor manera de empedrar el camino del infierno", ha añadido.

EL SISTEMA LABORAL DEL FRANQUISMO

En cuanto al sistema laboral, ha puesto de manifiesto el "empeño" del Gobierno de no reformar el actual, "heredado del franquismo" y que "ha conducido a la mayor catástrofe laboral de la historia".

"Sería bueno que los que defienden el marco laboral actual y no lo saben se enteren de que viene del franquismo y es herencia directa del sistema laboral que impuso Mussolini en la Italia fascista. Con ese marco laboral se van al paro los trabajadores por millones y eso es así", ha sentenciado la presidenta.

"Hoy el mercado de trabajo no funciona. Esta roto", ha añadido, para después criticar los convenios colectivos de los primeros años de la crisis. "Los convenios colectivos registraron en todos los trimestres de 2009 registraron los mayores incrementos salariales en términos reales pactados que España ha tenido nunca desde 1998. En el momento de mayor desplome del empleo coincide con los mayores incrementos salariales en convenio", ha explicado.

En cualquier caso, Aguirre se ha mostrado "muy pesimista" al respecto "porque es muy difícil convencer con datos a quien ha abrazado un dogma de fe de manera irracional". "En España, entre los sindicalistas y entre algunos políticos hay muchos creyentes en ese dogma nefasto", ha añadido.

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