Actualizado 28/06/2007 21:25 CET

Alcobendas.- La patronal de las residencias defiende su profesionalidad pese al trato vejatorio de la Juan XXIII

MADRID, 28 Jun. (EUROPA PRESS) -

El presidente de la Asociación Madrileña de Residencias de Tercera Edad (AMRTE), Ignacio Fernández Cid, afirmó hoy que la residencia privada Juan XXIII, situada en Alcobendas y sobre la que pesa una orden de cierre cautelar por presuntos tratos vejatorios a los internos, constituye "un mínimo porcentaje" de un sector que, según recalcó, trabaja con "profesionalidad y calidad".

En declaraciones a Europa Press, Fernández Cid dijo que casos como el de esta residencia de ancianos, son "muy desafortunados" no sólo por el inadecuado trato que venían recibiendo los residentes sino también porque "empañan la imagen" de los centros que funcionan correctamente, "que son la inmensa mayoría", insistió.

Tras precisar que el centro Juan XXIII no es miembro de AMRTE, el presidente de esta entidad, patronal de las residencias de ancianos privadas, criticó, sin embargo, que el caso haya salido a la luz a través de un vídeo grabado con cámara oculta por una cadena de televisión, un tratamiento mediático, a su juicio, "lamentable y alarmista".

"Indudablemente la residencia se debiera haber cerrado antes, pero este tipo de noticias y con ese tratamiento lo que hacen es escandalizar a todo el mundo, mezclar churras con merinas y dar idea de que todo el sector trabaja así, cuando no es así", objetó Fernández Cid.

UN CENTRO CON ANTECEDENTES

Así, admitió que "en el pasado ocurrieron cosas terribles" y que "hoy en día, se da, porque de hecho está ahí" pero "gracias a Dios es un mínimo porcentaje de lo que pueda estar pasando en la realidad, entre otras cosas porque la gente ya está muy sensibilizada de que hay que hacer las cosas bien, no los profesionales, que lo tienen claro desde hace mucho tiempo, sino los familiares, que lo denuncian inmediatamente".

Fernández Cid apuntó, además, que en el caso de la residencia Juan XXIII "llueve sobre mojado" pues "ya había tenido algún problema con la Justicia en el pasado" que derivó en el cierre de un centro en Ciempozuelos, un antecedente que, según dijo, fue comentado precisamente ayer en la asamblea anual de AMRTE.