Sanitarios de una residencia madrileña manipulan la vacuna contra la Covid-19. - EUROPA PRESS/R.Rubio.POOL - Europa Press
MADRID, 7 Ene. (EUROPA PRESS) -
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, se ha mostrado "seguro" de que los servicios de inspección de la Consejería de Sanidad perseguirán "comportamientos inaceptables" sobre el uso de la vacuna, después de que ayer el Gobierno regional indicará que está investigando el caso de la residencia de mayores Valdesur, en Valdemoro, que vacunó a otras personas y no solo a trabajadores y usuarios.
"Estoy seguro de que desde luego la inspección de la Consejería de Sanidad va a perseguir cualquier supuesto en el que no se haya producido una utilización adecuada de las vacunas", ha afirmado Almeida en declaraciones a los medios tras presentar el Plan de Inclemencias Invernales del Ayuntamiento.
El regidor ha señalado que las vacunas son "un elemento determinante para poder vencer la pandemia" y que se rigen por una serie de criterios que se han establecido. "Hay una serie de criterios que se han establecido, quienes incumplan esos criterios, no tengo ninguna duda de que la Comunidad de Madrid va a perseguir ese tipo de comportamientos", ha añadido.
El grupo Casablanca, al que pertenece este geriátrico concertado con la Comunidad, reconoció ayer en un comunicado que han detectado algunas anomalías en la selección de las personas vacunadas de Covid-19 no residentes en la residencia para mayores Casablanca Valdesur, "pero que sí pertenecen a su entorno".
"La vida útil de una vacuna una vez reconstituida es de dos horas y si no se utiliza se pierde. Con el único ánimo de aprovechar el 100 por cien de las dosis recibidas y proteger al máximo a los mayores de nuestras residencias, se ha vacunado a varios sacerdotes que nos asisten espiritualmente en los centros del grupo, voluntarios que están en contacto con los mayores de forma habitual y algunos mayores de riesgo familiares de algunos empleados", explicó.