Actualizado 23/01/2012 18:01 CET

La Audiencia de Madrid juzga mañana a dos acusados por estafar a los teleespectadores de Canal 7

Audiencia de Madrid
EUROPA PRESS

MADRID, 23 Ene. (EUROPA PRESS) -

La Audiencia Provincial de Madrid juzgará mañana a dos acusados de estafar a los teleespectadores de la cadena de televisión privada Canal 7 a través de las llamadas telefónicas al programa 'La Hora de oro', que se emitía en 2006.

En el banquillo de los acusados se sentarán Ignacio A.F. y Paola S.G., quienes deberán responder por la supuesta comisión de un delito continuado de estafa y por el que la Fiscalía solicita para ellos una pena de tres años de prisión.

Según el escrito de acusación, al que tuvo acceso Europa Press, los acusados orquestaron un método para la obtención de una ganancia ilícita en el programa de televisión denominado 'La Hora de Oro'.

En dicho programa los telespectadores tenían que acertar una serie de respuestas que figuraban en la pantalla, debiendo llamar a un número de teléfono para poder cobrar el premio.

Según el fiscal, dicho número telefónico corresponde a la entidad World Premium Rates S. A., una empresa dedicada a la comercialización de números de teléfono con tarificación adicional.

A los telespectadores que llamaban a ese número de teléfono para consignar las respuestas acertadas se les exigía, mediante una locución grabada, llamar a otro número para obtener el premio. Este segundo teléfono pertenecía a la sociedad mercantil Ekeace, cuyo representante legal es Ignacio A.F.

TARIFICACIÓN ADICIONAL

Una vez las víctimas de la estafa llamaban a ese segundo teléfono se les remitía a un tercero, también de tarificación adicional, con un precio en esta ocasión de 1,09 euros por minuto y cuya gestión y cobro de beneficios corresponde a la entidad Grande Amigos S. L., cuya representante legal es Paola S. G.

Una vez realizaban la tercera llamada, las víctimas eran atendidas por personas físicas cuyas identidades se desconocen y cuyo objetivo era hacer creer a los participantes del concurso que efectivamente habían ganado un premio y que se lo estaban gestionando.

Según el fiscal, "su única y última finalidad era la de mantenerles en línea el máximo de tiempo posible para obtener beneficios económicos a través de la tarificación por minutos de conversación telefónica, así como darles instrucciones para que volvieran a llamar más tarde".