El Ayuntamiento aprueba el Plan de Infraestructura Verde tras aceptar 37 de las 124 alegaciones presentadas

Árboles en Madrid
AYUNTAMIENTO DE MADRID
Publicado 27/12/2018 11:22:17CET

MADRID, 27 Dic. (EUROPA PRESS) -

El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado definitivamente el Plan de Infraestructura Verde y Biodiversidad después de incluir 37 de las 124 alegaciones presentadas por asociaciones, administraciones, partidos políticos y particulares.

Entre las propuestas destacan la mejora de la accesibilidad a los parques y zonas verdes, el fomento de jardines verticales y cubiertas vegetales a través de incentivos económicos, la adaptación de las tareas de poda a los ciclos de la flora y la fauna silvestre, el control de especies de fauna y flora invasoras o la creación de un arboreto municipal.

Según ha explicado el Consistorio, durante el periodo de alegaciones se presentaron ocho escritos con un total de 124 propuestas, de las cuales se aceptaron 37. Con ellas se han creado 16 nuevas líneas de acción para el Plan, que se suman a las 180 previstas a corto, medio y largo plazo.

También hay otras novedades relacionadas con la promoción de acuerdos para la investigación y la divulgación de los beneficios que la infraestructura verde en la ciudad o la sustitución de especies invasoras como el ailanto y la hierba de la Pampa.

El Plan de Infraestructura Verde y Biodiversidad de la Ciudad de Madrid, presentado en junio por la delegada de Medio Ambiente y Movilidad, Inés Sabanés, tiene como objetivo "tratar las zonas verdes, el arbolado y la biodiversidad como un conjunto a la hora de mantenerlas y planificar nuevas actuaciones, así como su integración en la ciudad para obtener el mayor beneficio medioambiental".

En su elaboración han participado todos los agentes implicados: técnicos y jardineros municipales, distritos, asociaciones vecinales, investigadores, sindicatos, empresas, consultores independientes, colectivos sociales, "con una potente participación pública", destacan desde el Ayuntamiento.

Este Plan incluye por primera vez la biodiversidad dentro de la planificación estratégica de la infraestructura verde, teniendo en cuenta la sostenibilidad; la conectividad, aumentando el grado de conexión entre las zonas verdes situadas dentro y fuera de ciudad, y el cambio climático, c"ontribuyendo a mitigar sus efectos y a disponer de una masa arbórea capaz de absorber la mayor cantidad posible de emisiones". También contempla favorecer la permeabilidad, la retención de agua y la mejora biológica del suelo, mediante la implantación de técnicas de drenaje urbano sostenible.

Además, el Plan ha tenido en cuenta "la equidad, promoviendo el equilibrio dotacional entre los distritos de la ciudad; la calidad; la participación y corresponsabilidad; la transparencia, y la eficacia y eficiencia".

ÁRBOLES EN LA CIUDAD

La ciudad de Madrid se encuentra entre las capitales del mundo con más arbolado. Cuenta con una superficie de zonas verdes por habitante de 18,26 metros cuadrados.

La superficie verde de mantenimiento municipal es de 6.000 hectáreas, mientras que el arbolado en la ciudad asciende a 5.700.000 ejemplares, de los que 1.760.000 son de mantenimiento municipal: 1.500.00 en zonas verdes (con más de 500 especies distintas de árboles entre las que destaca el pino piñonero que supone el 31 por ciento del total de árboles) y 260.000 de arbolado viario (con 226 especies distintas y cuya especie más abundante es el plátano de sombra con un 23% del total).

Además, Madrid es una de las ciudades con más calles arboladas de todo el mundo, más de 5.000 con más de 2.600 kilómetros. Pese a estos datos, es necesario aumentar la biodiversidad del arbolado en calle pues muy pocas especies ocupan tres cuartas partes del total.

El Plan contempla criterios y actuaciones para desarrollar una infraestructura verde "completa y conexa, frente a la infraestructura 'gris' de la ciudad, capaz de aportar el mayor beneficio medioambiental a sus habitantes".

ACCIONES

Una vez realizado un "exhaustivo" estudio y posterior diagnóstico de la situación de la infraestructura verde y la biodiversidad madrileñas se han diseñado 196 acciones concretas, algunas ya en marcha, otras a medio plazo (dos o tres años) y otras a largo plazo que se implementarán en el periodo 2020-2030.

Entre estas actuaciones destaca la RED ARCE diseñada para conectar los grandes espacios verdes urbanos de Madrid y las zonas verdes de barrios y distritos. Se crea el concepto de 'calle verde', que será transversal integrando la gestión medioambiental, de movilidad y urbana, con el objetivo de construir "una verdadera red de grandes calles verdes continua, coherente y completa, asegurando que el 80 por ciento de la población de Madrid tenga una a menos de 1.000 metros".

Dentro de esta propuesta se ha planificado una red de 289,1 kilómetros de calles verdes principales (incluyendo algunos tramos ya existentes), que incluyen entre 12 y 15 kilómetros de conexiones verdes estratégicas y 6,5 kilómetros de conexiones verdes a través del distrito Centro.

Dentro del reequilibrio territorial y dotacional, se propone la realización de un estudio individualizado de cada una de las parcelas de suelo interbloque de uso público y titularidad privada. En los casos en que sea posible, se promoverá su incorporación a la titularidad pública y conservación municipal para incrementar la dotación verde de la ciudad y mejorar su mantenimiento y limpieza. También se ha tenido en cuenta la cantidad de áreas infantiles y áreas caninas para suplir las carencias que actualmente presentan algunas zonas.

Descargar de grandes eventos los grandes parques e identificar zonas verdes infrautilizadas, encontrar nuevos usos medioambientales y de ocio al aire libre demandados por los ciudadanos y que no están suficientemente cubiertos en la actualidad, y continuar desarrollando Planes directores individualizados para cada uno de los grandes parques históricos y forestales son otras de las propuestas del este Plan estratégico.

En cuanto al fomento de la biodiversidad, se propone la renaturalización de determinados espacios en parques y zonas verdes, y la creación de microrreservas para crear zonas de refugio para la fauna, así como el uso de especies vegetales que favorezcan su alimentación. También destaca la creación de pasos libres que salven algunas infraestructuras y de una red de observación y seguimiento de la actividad biológica.

El Plan también incluye la reconversión de plazas duras en espacios más verdes, el fomento de la participación ciudadana y la corresponsabilidad con proyectos como un programa piloto de cesión de uso zonas verdes vacantes a asociaciones ciudadanas que tengan interés en el uso social y mantenimiento de las mismas, continuar con el programa municipal de huertos urbanos y con la implantación de pequeños jardines y huertos en centros municipales, así como consolidar la Mesa del Árbol como espacio de debate y participación.

El Plan incluye otras acciones como la implantación de nuevas tipologías de espacios verdes (muros, balcones, etcétera), la creación de corredores verdes, el estudio de los cauces naturales de la ciudad, la ampliación del catálogo de especies vegetales, la identificación de alternativas al césped, mejorar la calidad del suelo, erradicar el empleo de herbicidas, favorecer la vegetación espontánea, implicar a la ciudadanía en la conservación de espacios verdes o adecuar las áreas caninas en cantidad y calidad acorde con la población de perros.

Por último, propone consensuar un pacto por el capital natural de Madrid, un plan a medio plazo con el consenso de todos los grupos políticos con representación municipal.

Contador