Archivo - La calle Peironcely número 10, convertida en un icono de la Guerra Civil porque fue fotografiada por Robert Capa Fotografía de la Calle Peironcely 10, icono de la guerra civil, por Robert Capa - SALVA PEIRONCELY - Archivo
MADRID, 6 Mar. (EUROPA PRESS) -
El Ayuntamiento de Madrid estudiará la legalidad de mantener el nombre del fotógrafo Robert Capa en el proyecto previsto para el edificio de Peironcely 10 después de que el International Center of Photography (ICP) de Nueva York --institución fundada por el hermano del reportero-- haya comunicado a través de un escrito remitido al Gobierno de José Luis Martínez-Almeida su desautorización al uso del nombre, la imagen y el legado del reportero sin la aprobación de la Plataforma #SalvaPeironcely10.
Fuentes municipales han señalado a Europa Press que analizará "las posibilidades legales" de mantener o no la denominación del centro, "siempre desde el respeto al legado del fotógrafo", tras la comunicación de la institución estadounidense, fundada por Cornell Capa (hermano de Robert Capa) en 1974 para promover el concepto de 'concerned photography', esto es, imágenes con conciencia social y política capaces de educar y transformar el mundo, según expone en su página web.
La advertencia del ICP, que custodia el archivo de Robert Capa desde 1992, llega después de que el Ayuntamiento haya decidido impulsar un nuevo proyecto en el inmueble del barrio de Entrevías, en el distrito de Puente de Vallecas, junto a la Fundación José María de Llanos y sin contar con la Plataforma #SalvaPeironcely10.
Según ha difundido la Federación Regional de Asociaciones Vecinales de Madrid (FRAVM) en un comunicado, la plataforma ha alertado así de que los planes del Ayuntamiento "ponen en riesgo el proyecto cultural y memorial impulsado en torno a este edificio histórico".
"TRATAN DE APROPIARSE DEL PRESTIGIO DE CAPA"
"La decisión del Ayuntamiento de tratar de apropiarse del prestigio de Capa eliminando al movimiento social y cultural que lleva una década impulsando este proyecto ha sido un grave error", han señalado.
Ante la situación generada, tanto la plataforma como la FRAVM han planteado como salida que el futuro centro dependa directamente del Museo de Historia de Madrid, siguiendo el modelo de gestión municipal de la Capa Haus en Leipzig (Alemania).
Pese a esto, las entidades vecinales han subrayado que no cuestionan la "necesaria labor" de la Fundación José María de Llanos en el barrio y han propuesto crear un "frente común" para solicitar al Ayuntamiento que ceda "uno de los muchos equipamientos públicos libres o infrautilizados que hay en el barrio", de modo que se pueda "hacr realidad" ambos proyectos "sin que uno destruya al otro".
"La Plataforma ya demostró su compromiso social logrando el realojo digno de las catorce familias vulnerables que malvivían en el edificio. Vallecas necesita a la Fundación José María de Llanos pero solo hay un Peironcely 10 en el mundo. No vamos a permitir que se use a una entidad social como excusa para destruir esta oportunidad única", señalan desde #SalvaPeironcely10.
Asimismo, han advertido de que modificar el proyecto original de Peironcely 10 "desvirtúa" los compromisos recogidos en la Estrategia municipal Sures, que reconocía "el valor del inmueble --avalado por el Sello del Año del Patrimonio Cultural 2018 de la Comisión Europea-- como motor de reequilibrio territorial y atracción turística para este barrio.
"LO RELEVANTE NO ES SU DENOMINACIÓN SINO SU CONTENIDO Y FUNCIÓN"
Por su parte, desde el Ayuntamiento han defendido que "lo verdaderamente relevante" de este proyecto no es su denominación, "sino su contenido y su función social, que se va a mantener".
"El nuevo espacio nace con el objetivo de convertirse en un centro de experimentación cultural dirigido especialmente a niños y jóvenes en riesgo de exclusión social, ofreciendo herramientas para desarrollar su creatividad y utilizar la cultura como vehículo de inclusión, aprendizaje y oportunidades", han destacado fuentes municipales a Europa Press.
El equipamiento contará además con un espacio dedicado a la memoria y contextualización histórica del edificio, escenario de la fotografía tomada por Robert Capa durante la Guerra Civil en la que aparecen tres niños afectados por los bombardeos.
A juicio del Consistorio, convertir el inmueble en un espacio de creación y oportunidades para los jóvenes del barrio constituye una forma de "honrar la memoria histórica del lugar y el espíritu de aquella imagen".