Los buñuelos hacen su agosto en noviembre: cocina de aprovechamiento del XVII con cierto toque de experiencia religiosa

Detalle de unos dulces en la Pastelería Pareli, a 27 de octubre de 2026, en Madrid (España). Entre los dulces más famosos para celebrar el Día de Todos los Santos están los buñuelos de viento, los huesos de santo, los panellets, los pestiños, las gachas d
Detalle de unos dulces en la Pastelería Pareli, a 27 de octubre de 2026, en Madrid (España). Entre los dulces más famosos para celebrar el Día de Todos los Santos están los buñuelos de viento, los huesos de santo, los panellets, los pestiños, las gachas d - Jesús Hellín - Europa Press
Europa Press Madrid
Publicado: sábado, 31 octubre 2026 10:09

MADRID 31 Oct. (EUROPA PRESS) -

El Día de Todos los Santos tiene una cita con la gastronomía en forma de buñuelos, los bocaditos de lo que nació como cocina de aprovechamiento en el XVII, con tanta popularidad en Madrid como los churros un siglo después y con cierto toque de experiencia religiosa.

Y es que, según recoge la web de Turismo de Madrid, se decía que en los conventos se preparaban por estas fechas porque comer un buñuelo permitía liberar un alma del purgatorio. Con o sin trasfondo religioso, este dulce hace su agosto en las pastelerías madrileñas, que se abren a actualizar con nuevos sabores esta fritura a base de harina, huevos y aceite.

Los anales gastronómicos madrileños sitúan los buñuelos de viento ya en el siglo XVII pero no como un dulce para las clases altas sino todo lo contrario porque fueron precursores de la comida de aprovechamiento. Este humilde manjar pasó de las casas a los puestos ambulantes, donde triunfó.

Según datos de años anteriores de la Asociación de Empresarios Artesanos del Sector de la Pastelería, Panadería, Bollería, Confitería y Heladería de la Comunidad de Madrid (Asempas), en Madrid se consumen en este puente unos 300.000 kilos de buñuelos de viento, apellidados así porque su interior es una burbuja de aire.

Contador

Contenido patrocinado