Archivo - Parejas vestidos de chulapos bailan el chotis en la Pradera de San Isidro, a 15 de mayo de 2024, en Madrid (España). Decenas de personas se acercan durante todo el día de hoy a la Pradera de San Isidro para celebrar su festividad, hoy, Día de Sa - Alberto Ortega - Europa Press - Archivo
MADRID, 21 Ene. (EUROPA PRESS) -
El distrito de Carabanchel se prepara para nueve días de fiesta por el patrón de la capital, el santo labrador, San Isidro, en el parque que lleva su nombre y las calles de sus alrededores.
El último Pleno del distrito, celebrado este mes de enero, ha dado luz verde a la instalación de casetas y situados por las fiestas de San Isidro entre el 8 y el 17 de mayo, para que los festejos se prolonguen durante todo el fin de semana, convertido ya en puente.
La Junta autorizará la instalación de barras en algunas de las calles colindantes, concretamente de establecimientos de hostelería situados en determinados números en avenida de la Emperatriz Isabel, avenida de Manzanares, calles Alcaudón, Alférez Juan Usera, Amalarico, Antonio Vico, Arroyo de Valdecelada, Cabo Nicolás Mur, Carlos Daban, Chindasvinto, Comandante Fontanes, Alarico, Armengot, Gesaleico, Comuneros de Castilla, San Cándido, San Dámaso, Hacienda, San Pompeyo, Saturnina o Gorrión.
También en Ervigio, Eurico, Eusebio Blasco, Farolillo, General Ricardos, Invencibles, Julián González, Pablo Montesinos, Rascón, Soldado José María Rey, Vicente Quesada, glorieta Marqués de Vadillo, paseo de San Illán, del 15 de mayo, travesía Iván de Vargas y Vía Carpetana.
El San Isidro de 2025 congregó doce días de fiesta autorizados por la Junta que preside Carlos Izquierdo, del 3 al 15 de mayo, tres días más y un arranque madrugador. La Asociación Vecinal Pradera del Tercio Terol, junto a otros colectivos vecinales de la zona y ciudadanía a título individual, presentaron alegaciones contra la prolongación de los días de fiesta por "las molestias" al vecindario dado que se tienen que cortar vías principales de acceso al barrio antes y después de San Isidro, sin olvidar los ruidos y la música de los conciertos.