CEDIA, el centro para personas sin hogar de Cáritas Madrid. - CÁRITAS MADRID
MADRID 6 May. (EUROPA PRESS) -
Cáritas Diocesana, como parte de la Pastoral Social de la Iglesia de Madrid, ha celebrado la visita del Papa León XIV a uno de sus proyectos sociales, el centro para personas sin hogar CEDIA, un gesto que demuestra "cercanía y humildad".
"Esta visita es un gesto significativo de compromiso de Su Santidad con las personas más vulnerables, aquellas que no podemos dejar en los márgenes y a quienes Jesús abrió siempre las puertas de su corazón", ha asegurado la secretaria general de Cáritas Madrid, Pilar Algarate, en un comunicado.
Para la organización es un "inmenso orgullo" abrir las puertas de este centro, donde el Papa "podrá poner rostro, nombre y voz a quienes caminan acompañados hacia la dignidad, la igualdad y la justicia social".
"Su presencia es un ejemplo vivo de lo que significa llevar el Evangelio a quienes más lo necesitan. Este es un espacio de puertas abiertas para quienes llegan desolados, un lugar donde se acompaña desde la cercanía y el respeto, donde todos caben", ha explicado el responsable del centro, Juanjo Gómez-Escalonilla.
En este sentido, ha destacado que CEDIA es "un ejemplo de lo que dice el Evangelio". "Tuve hambre y me disteis de comer, tuve frío y me acogisteis. La visita del Papa refuerza el papel de una Iglesia que sale al encuentro, que abre sus puertas y que pone en el centro a las personas más frágiles", ha defendido.
ACOMPAÑAMIENTO INTEGRAL
En el centro será recibido por personas voluntarias y trabajadoras, junto a representantes de la Pastoral Social y de la Iglesia de Madrid. Se trata de un centro de día y de noche para personas sin hogar en el que se ofrece un acompañamiento integral.
"Va a desde cubrir necesidades básicas como el aseo, la alimentación, el descanso o el cuidado de la ropa, hasta ofrecer orientación y apoyo en la búsqueda de empleo o alternativas habitacionales", ha defendido Cáritas Madrid.
El acompañamiento se realiza "respetando los ritmos de cada persona", favoreciendo el desarrollo de habilidades personales y sociales, la recuperación de la autoestima y la autonomía. Además, se atiende la dimensión emocional y espiritual para que cada persona "sea protagonista de su camino y se sienta escuchada, acogida y valorada".