Estado del edificio derrumbado en la calle Hilares, a 8 de octubre de 2025, en Madrid (España). - Mateo Lanzuela - Europa Press
MADRID 8 Oct. (EUROPA PRESS) -
El centro de Madrid recupera lentamente la normalidad este miércoles tras el derrumbe del edificio ubicado en el número 4 de la calle de las Hileras, cerca de Sol, que en la víspera paralizó la zona y en el que murieron cuatro de las personas que trabajaban en la reforma del bloque, que se iba a rehabilitar como establecimiento hotelero.
A primera hora de este miércoles poco queda ya del trasiego de vehículos de emergencias, incluidos Bomberos, Policía Municipal, Samur-Protección Civil e incluso Samur Social. Ahora ya apenas queda menos de media docena de vehículos de Policía controlando el perímetro.
También se han pausado los trabajos de retirada de escombros, que como ya adelantó la vicealcaldesa y delegada del Área de Seguridad y Emergencias de la ciudad, Inma Sanz, se prolongará durante los próximos días. Lo principal durante la noche fue la localización de las cuatro personas desaparecidas, cuyos cuerpos se rescataron ya de madrugada.
El edificio se vino abajo sobras las 13.00 horas y provocó el desalojo de los vecinos de la zona, que ya a última hora del miércoles pudieron regresar a sus hogares con el acompañamiento de la Policía Municipal. También se produjeron cortes de tráfico en gran parte del centro de Madrid, incluida la calle Arenal o Mayor, vías entre las que se encuentra la calle de las Hileras.
Ahora la situación es diferente, las calles vuelven a pasar por la plaza de Herradores, que conecta con Hileras, y los viandantes pueden bordear la zona sin necesidad de desviarse demasiado. Sin embargo, el acceso a Hileras sigue reservado para los vecinos que acrediten que viven en la zona.
Con la relajación del perímetro de seguridad la zona empieza a notar la llegada de curiosos, madrileños y turistas que acuden al lugar conocedores de la tragedia. Algunos vecinos recuerdan todavía el fuerte estruendo que les sorprendió hace apenas 24 horas y que en un principio temieron que se pudiera tratar de un atentado.
La zona también se ve afectada por el trasiego de turistas. La calle se encuentra a escasos metros de la Puerta de Sol o la plaza Mayor, epicentros del turismo en la capital y que conllevan que extranjeros se acerquen a las inmediaciones de la calle Hileras atraídos por la presencia de policía y prensa.
Tras unas últimas horas de conmoción por lo dramático de la situación, y también la incertidumbre sobre posibles riesgos del derrumbe, los alrededores de Hileras vuelven a la normalidad aunque los vecinos de la propia calle seguirán días con alteraciones en su rutina hasta que se culmine con la retirada de los escombros cerca de 150 metros cúbicos de escombros.