Un mensaje de sororidad para las mujeres víctimas de violencia en el ámbito familiar o de pareja. - EUROPA PRESS
MADRID, 13 Ene. (EUROPA PRESS) -
Un total de cuatro centros residenciales dirigidos a mujeres de entre 18 y 25 años víctimas de violencia, en el ámbito familiar o de pareja, ofrecen en la Comunidad de Madrid alojamiento, apoyo integral, formación y orientación para favorecer la autonomía personal y laboral de sus usuarias.
"Vivo más tranquila y sin peligro. Además, sigo estudiando", ha detallado Leyla (nombre ficticio), una joven de 22 años que llegó hace dos meses al centro especializado. Sufrió violencia de género por parte de su expareja y fue enviada a este lugar para estar "más protegida".
Estos dispositivos dependen de la Dirección General de la Mujer y tres de ellos están gestionados por la Fundación Mariana Allsopp (Hermanas Trinitarias). En conjunto, disponen de 52 plazas públicas de alojamiento temporal, manutención y un tratamiento integral para lograr su autonomía. Esta labor se apoya en equipos multidisciplinares formados por personal de coordinación, psicología, trabajo social y profesionales especializados en intervención socioeducativa.
Tal y como ha explicado Ana Palencia, trabajadora social y coordinadora de uno de los centros, estos recursos buscan "curar todas las heridas del trauma" y que ellas adquieran las herramientas para vivir "de una manera autónoma en su vida sin dependencias ni afectivas, ni económicas, ni de ningún tipo".
"Insistimos mucho en la formación, en el trabajo, en el ahorro y en las habilidades personales y sociales para la autonomía. En la sociedad de hoy, los jóvenes de 25 años no son autónomos. A pesar de la violencia que han sufrido, salen con bastante autonomía y con la seguridad de que pueden vivir sin peligro", ha recalcado.
Leyla ha asegurado que se encuentra "bien" tras llevar cerca de 60 días en este centro residencial. Considera como parte de su familia a las trabajadoras y a sus compañeras, por lo que ha animado a más mujeres que han sufrido violencia a que "acudan a una comisaría cercana o a pedir ayuda a cualquier trabajadora social".
Algunas de las mujeres que acuden a estos dispositivos vienen derivadas de protección de menores, entrando con 18 años. Otras vienen desde servicios sociales y pueden tener 20 o 21 y hay muy pocas que tienen más de 24 años.
"Si vienen de servicios sociales, ellas han estado como tirando de su vida y viviendo una situación muy vulnerable o muy de violencia, por lo que llega un momento en el que piden ayuda. Vienen con muchas ganas, muchos miedos y muy inseguras, entonces tenemos que reforzar mucho la autoestima en todos los ámbitos. Sobre todo, confiar en ellas para que se lo crean y que empiecen a trabajar por lo que ellas quieran de verdad", ha remarcado Palencia.
INCREMENTO EN LA FINANCIACIÓN
Precisamente, este martes la consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, ha visitado los centros número 1 y 5, donde ha anunciado que la Comunidad de Madrid ha incrementado un 12,4% la inversión destinada a los cuatro centros residenciales.
"Es necesario recomponer la vida de todas estas mujeres, sobre todo porque lo que necesitan es recuperar la seguridad y su libertad para poder ser autónomas, libres y poder elegir que es lo que quieren hacer con sus vidas. Hay una usuaria que estudia Marketing Digital y otra que quiere ser Policía", ha destacado.
Asimismo, ha subrayado que, para muchas de ellas, acceder a estos espacios supone "sentirse a salvo por primera vez en mucho tiempo" , y ha añadido que el objetivo del Gobierno regional es acompañarlas en su proceso de recuperación para que puedan reconstruir su proyecto vital con "mayor estabilidad, confianza y oportunidades de futuro".
A lo largo del pasado año, estos centros prestaron apoyo a 64 mujeres. Además, el Gobierno regional pondrá en marcha en 2026 un nuevo centro público especializado para el tratamiento de menores expuestos a situaciones de riesgo por acceder a pornografía o que se vean envueltos en episodios de violencia en cualquier entorno. Este recurso contará con trabajadores que desarrollarán programas de atención e intervención psicológica y social para ayudar al menor que se encuentre en peligro, así como para asesorar a sus familiares.
RECURSOS PARA VÍCTIMAS
La Comunidad de Madrid dispone de la mayor dotación de recursos especializados para víctimas de violencia sexual, que incluye dos centros de crisis con asistencia permanente las 24 horas, uno de ellos con ocho plazas residenciales.
Asimismo, fue pionera en este ámbito con la apertura en 2009 del Centro de Atención Integral a Mujeres Víctimas de Violencia Sexual (CIMASCAM). A esta red se han sumado recientemente nuevos dispositivos innovadores, entre ellos uno destinado a apoyar a mujeres que desean abandonar la prostitución y otro específico para víctimas con discapacidad intelectual.