Archivo - El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida (d), copreside el Consejo y la Junta Local de Seguridad de la ciudad de Madrid junto al delegado del Gobierno en la región, Francisco Martín (i), en la delegación del Gobierno en Madrid, a 18 de m - Eduardo Parra - Europa Press - Archivo
MADRID 8 Ene. (EUROPA PRESS) -
El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, ha defendido una vez más la decisión de que el partido de Euroliga de baloncesto entre el Real Madrid y el Maccabi Tel Aviv se juege este jueves a puerta cerrada, y ha exigido al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, que respete los criterios policiales que han conducido a esta medida.
"Le pido al alcalde de Madrid que sea responsable, que sea serio y que también respete las decisiones técnicas, los posicionamientos profesionales de la Policía Nacional. Que no se deje llevar por seguidismos en los que parece que lo único que prima es otro tipo de intereses que suele tener y no los de la seguridad", ha señalado en declaraciones a la prensa desde Cercedilla.
Así, Martín ha subrayado que la decisión de que el partido se dispute a puerta cerrada la ha tomado el propio Real Madrid siguiendo recomendaciones de la Policía; y el encuentro se disputará en las mismas condiciones que ocurrió el martes en Barcelona en el partido entre el F.C. Barcelona y el mismo club israelí, o en anteriores ocasiones en Manresa, La Laguna o Valencia.
Sobre el dispositivo de seguridad, el delegado ha explicado que el encuentro está considerado de alto riesgo y que, pese a celebrarse sin público, contará con un amplio despliegue policial. Como ya se detalló a comienzos de semana, habrá desplegados unos 400 miembros de Policía Nacional y se vallará el perímetro del pabellón.
"Va a haber un extraordinario dispositivo policial alrededor del Movistar Arena, brindado por la Policía Nacional", ha señalado, precisando que será similar al de un partido de alto riesgo con público en grandes estadios de fútbol.
Finalmente, ha subrayado que el objetivo del operativo es doble. Por un lado se busca garantizar la seguridad en la celebración del encuentro, y por otro permitir que las posibles manifestaciones se desarrollen de forma pacífica y con normalidad, en cumplimiento de la legislación y el Estado de Derecho.