El esperpento de Valle-Inclán sigue dejando huella en Madrid 100 años después más allá del Callejón del Gato

Estatua a Ramón del Valle-Inclán en el Paseo de Recoletos
Estatua a Ramón del Valle-Inclán en el Paseo de Recoletos - EUROPA PRESS
Europa Press Madrid
Publicado: sábado, 14 febrero 2026 9:55

MADRID 14 Feb. (EUROPA PRESS) -

El esperpento distorsionado de Valle-Inclán sigue dejando huella en Madrid cien años después de publicarse 'Luces de bohemia' y más allá del ya inmortal Callejón del Gato.

Ya metidos en el Carnaval, hasta el 18 de febrero, que siempre se presta a las deformidades de la realidad condensadas en el esperpento con sello del autor gallego, Madrid sigue rendida a una de las obras culmen de la literatura española, 'Luces de bohemia'.

El Teatro Español sigue las desventuras de Max Extrella hasta el 7 de marzo en su Sala Principal, una vuelta a la programación después de que ya pisaran sus tablas con la misma obra hace un año Ginés García Millán (Max Estrella) y Antonio Molero (Latino de Hispalis), dirigidos por Eduardo Vasco.

Zaratustra, el marqués de Bradomín, Rubén Darío, Don Gay, el Capitán Pitito, Serafín el Bonito, la Lunares, la Pisabien, el Ministro, el Rey de Portugal o el Pica Lagartos cobran vida en este recorrido por el Madrid nocturno guiados por el poeta ciego Max Estrella y Latino de Hispalis, donde injusticia social y corrupción política se dan la mano.

El director del montaje explica en la web del Teatro Español que se apostó por 'Luces de bohemia' la temporada pasada tanto por ser "quizás la pieza dramática más bella, más importante de la literatura dramática española del siglo XX" como por "celebrar el centenario de su edición definitiva". Ahora regresa por "la extraordinaria acogida que tuvo el espectáculo".

IAN GIBSON

Para explicar la puesta en escena de 'Luces de bohemia', el próximo 25 de febrero a las 18 horas tendrá lugar una reflexión abierta en el Teatro Español a cargo de Eduardo Vasco y del hispanista Ian Gibson.

Se acercarán al contexto histórico de la obra, la personalidad única de Ramón del Valle-Inclán y su influencia en la modernidad teatral.

Con 'Luces de bohemia', Valle-Inclán creaba el que consideró un nuevo género literario, el esperpento, una visión de la realidad como si estuviera reflejada en un espejo cóncavo, de modo que el resultado no es más que una realidad deformada.

El esperento se materializa en los espejos cóncavos y convexos del famoso callejón del Gato, en el número 6, a pocos metros del Teatro Español, que inspiraron a Valle-Inclán. Hoy forman parte de la fachada de una taberna.

Los espejos que hoy se mantienen son réplicas de los originales. Un siglo después siguen concentrando a curiosos, esta vez en forma de selfies, hasta el punto de que forman parte de algunas de las excursiones o rutas para conocer un poco mejor los secretos de Madrid.

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